Panorama Nacional. -Luego de que los resultados electorales dieran como ganador en un segundo mandato al presidente Luis Abinader, este de inmediato comunicó al país las pretensiones de hacer una reforma fiscal, trayendo con esto una tela de comentarios en pro y en contra de la intención.
En torno al tema, muchos legisladores y políticos comunes de los diferentes partidos han elevado sus criterios y planteamientos de lo que conllevaría la modificación, otros han resaltado problemas sociales prioritarios en los que debería enfocarse el mandatario, antes de una reforma.
Según lo que plantea la reforma, República Dominicana tiene dos aspectos fundamentales que mejorar, que son ingresos tributarios bajos, que implican una baja recaudación y regresividad debido a la deficiente administración de recaudación.
Además, leyes mal estructuradas que alientan a la evasión y los privilegios, para esto se ha preparado un anteproyecto de ley de reestructuración tributaria actualizando y mejorando lo que establecen los distintos impuestos.
Como cita el documento “Notas y Anteproyecto de Ley del Plan de Reestructuración y Actualización Tributaria”, entre los acápites a reestructurar o cambiar figura el tema inmobiliario en cual aplican una serie de cambios.
Propiedad Inmobiliaria: 1) Se deroga la actual Ley No.18-88, del Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria(IPI), y a cambio se introduce este impuesto en el Título VI al Código Tributario.
2) Se mantienen gravados los inmuebles urbanos, con una tasa de un 1% y se aplicará sobre el valor real de los mismos en el mercado, disminuido en un 20%, pero a su vez se gravará con un 0.5% el patrimonio inmobiliario rural.
3) Cuando se trate de solares en proceso de construcción el impuesto se aplicará únicamente sobre el valor del terreno y no sobre las construcciones en proceso.
4) El Poder Ejecutivo ordenará que las Direcciones Generales de Impuestos Internos y del Catastro Nacional realicen un trabajo en conjunto para actualizar los valores inmobiliarios del país, incluyendo actualizar el decreto No.329-98.
Todos estos cambios son dirigidos a mejoras en asuntos tributarios del país, según las declaraciones del presidente que defiende la reforma.