Panorama Nacional.- Con la asistencia de más de 150 participantes, incluidos estudiantes universitarios, panelistas destacados y representantes de diversas instituciones, se llevó a cabo el Primer Conservatorio hacia un Sistema Penitenciario Peregrino de Esperanza, organizado por la Comisión Nacional de Pastoral Penitenciaria.
El evento se desarrolló en el Salón Multiuso de la Casa San Pablo y contó con la coordinación del Reverendo Padre Fray Arístides Jiménez Richardson, secretario ejecutivo de la entidad.
El conservatorio fue un escenario para el intercambio de ideas sobre la transformación del sistema penitenciario, con el propósito de promover la rehabilitación y la reinserción social de las personas privadas de libertad. La iniciativa se enmarca en la visión del Jubileo 2025, convocado por el Papa Francisco, bajo la consigna “Peregrinos de la Esperanza”.
Durante su discurso inaugural, el Padre Fray Arístides Jiménez Richardson destacó la importancia de valorar a cada individuo como «otro yo» e instó a “abrir las ventanas cerradas y bruscas” como símbolo de superar las barreras que limitan la visión integral del sistema penitenciario.
El evento se desarrolló en tres paneles moderados por el Reverendo Jiménez Richardson, abordando los cinco ejes principales de la Pastoral Penitenciaria: prevención del delito, tratamiento penitenciario, reinserción social, apoyo a víctimas y familiares, y acompañamiento a quienes regresan a la sociedad.
El conversatorio contó con la colaboración de entidades como el Instituto de Formación San Pedro Nolasco, la Capellanía General de Prisiones, el Patronato Nacional Penitenciario y el Observatorio Penitenciario, entre otras.
Además, estuvieron presentes representantes del Ministerio de Educación, el Ministerio Público y estudiantes de término de Derecho de UTESA.
Este evento marcó el inicio de un diálogo nacional que busca humanizar y fortalecer el sistema penitenciario dominicano. La reflexión colectiva y el compromiso multisectorial prometen sentar las bases para una transformación que priorice la dignidad y esperanza de quienes forman parte del sistema.