Panorama Nacional. República Dominicana incorporó cerca de 40 proyectos de energías renovables al Sistema Eléctrico Nacional durante los últimos cinco años y se encamina hacia una nueva fase de la transición energética. Así lo informó el director de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Edward Veras, al destacar que el país fortalecerá su matriz con almacenamiento en baterías, nueva generación térmica e inversiones en infraestructura.
El funcionario explicó que hasta 2019 el país contaba con apenas 11 o 12 proyectos renovables en operación, mientras que actualmente se han interconectado alrededor de 40 nuevas iniciativas. Señaló que este crecimiento responde a la planificación energética desarrollada para diversificar las fuentes de generación y avanzar hacia un sistema más sostenible.
Veras indicó que la próxima etapa estará enfocada en la incorporación de sistemas de almacenamiento mediante baterías, los cuales permitirán conservar la energía producida por los parques solares para utilizarla durante las horas de mayor demanda. Precisó que los primeros 150 megavatios de almacenamiento comenzarán a integrarse al sistema eléctrico nacional a partir de finales de este año.
Asimismo, informó que el país concluyó una primera licitación para proyectos renovables con almacenamiento y que se prevé realizar una segunda convocatoria. Explicó que las nuevas iniciativas serán incorporadas de forma escalonada para mantener el equilibrio entre la capacidad de generación y la demanda de las empresas distribuidoras.
El director ejecutivo de la CNE sostuvo que los contratos firmados para proyectos de energías renovables han permitido reducir el costo de la electricidad adquirida por las distribuidoras. Indicó que la energía proveniente de estas iniciativas se comercializa a un precio promedio cercano a nueve centavos de dólar por kilovatio-hora, frente a los entre 15 y 16 centavos que cuesta el resto de la energía contratada.
Veras aseguró que la expansión de las fuentes renovables estará respaldada por nuevos proyectos de generación térmica a gas natural, con el propósito de garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. Explicó que el país ya dispone de las cinco grandes turbinas contratadas para las plantas que se construyen en Manzanillo y Boca Chica.
Afirmó que estas nuevas centrales permitirán asegurar el suministro eléctrico hasta el año 2033 y facilitarán una mayor integración de las energías renovables a la red nacional. Agregó que también contribuirán a disminuir el precio promedio de compra de energía de las distribuidoras hasta unos 11 centavos de dólar por kilovatio-hora hacia 2030.
El funcionario destacó que esa reducción tendría un impacto significativo en las finanzas del sector eléctrico. Según explicó, cada centavo que disminuye el costo de compra representa un ahorro estimado de entre 150 y 200 millones de dólares para las empresas distribuidoras.
Veras también resaltó el crecimiento de la generación distribuida mediante paneles solares instalados en viviendas, comercios e industrias. Indicó que la capacidad instalada pasó de unos 80 megavatios en 2019 a cerca de 520 megavatios en la actualidad, con alrededor de 23,000 usuarios acogidos a los incentivos establecidos en la Ley 57-07.
El director de la CNE señaló que uno de los principales retos para consolidar la transición energética será ampliar la red de transmisión eléctrica para facilitar la conexión de nuevos proyectos renovables. Además, indicó que se estudian mecanismos para ampliar la participación del sector privado en el desarrollo de esa infraestructura y que estas declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa El Gobierno de la Mañana, de la Z101.