Panorama Internacional.- El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, fue recibido este sábado en audiencia por el papa León XIV en el Vaticano, en el marco de una visita centrada en la grave crisis de seguridad, política y humanitaria que atraviesa la nación caribeña.
Tras el encuentro con el pontífice, el mandatario haitiano también sostuvo reuniones con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y con el secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, monseñor Paul Richard Gallagher.
De acuerdo con la oficina de prensa de la Santa Sede, durante las conversaciones se destacó el buen estado de las relaciones bilaterales y la “valiosa contribución de la Iglesia” en Haití en medio de la actual situación del país.
Asimismo, se abordaron los principales desafíos que enfrenta la nación, incluyendo la crisis sociopolítica, la emergencia humanitaria, los flujos migratorios y el deterioro de la seguridad.
Las autoridades vaticanas y haitianas coincidieron en la necesidad de fortalecer el apoyo de la comunidad internacional para hacer frente a las dificultades que atraviesa el país.
Haití vive desde hace años una profunda crisis marcada por la expansión de bandas armadas y altos niveles de violencia. Según datos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), en el primer trimestre de 2026 se registraron más de 1,600 muertes y cientos de heridos a causa de la violencia y operativos de seguridad.
Además, la situación ha provocado el desplazamiento de más de 1.4 millones de personas y una creciente inseguridad alimentaria que afecta a casi la mitad de la población.
El fenómeno de violencia también ha incluido denuncias de agresiones sexuales contra mujeres y niñas, en medio de un escenario de inestabilidad que continúa generando preocupación internacional.