Panorama Nacional. El periodista Obniel Ramírez criticó este martes la metodología de dar cobertura y visibilizar a las noticias de crimen y violencia y de los niveles de inseguridad ciudadana, a su juicio, gestionada con desconocimiento desde la Policía Nacional y el papel del Ministerio de Interior y Policía, tras el fallecimiento del agente de 22 años en el altercado suscitado el pasado domingo en Cinema Centro, cerca de las inmediaciones del Malecón de Santo Domingo
“Nosotros estamos viviendo, lamentablemente, aterrados día a día, asustados… lo principal para resolver el problema es saber cuál es el problema”, explicó el comunicador al citar que todas las semanas las autoridades informar a la población con una gran cantidad de estadísticas de, “¡que todo está bien…! Desconocen el problema y le huyen”, sostuvo.
En su segmento “Con todo menos con miedo” afirmó que el más perjudicado es el pueblo, a raíz de la muerte del policía de 22 años en un altercado en Cinema Centro el pasado domingo 23 de marzo, mientras la violencia y la criminalidad se continúa apoderando de la paz social de la República Dominicana.
“Basta ya de engañar a la sociedad con números y cuentos, esa no es la realidad de lo que estamos viviendo. Nos estamos enfrentando quizá a una de las pandemias más peligrosas, que es la falta de tolerancia, la violencia desbordada”, lamentó el opinador desde los medios de comunicación al decir que son los responsables de echarles gasolina a los casos y de exponerlos, “un bombardeo amarillista”.
Asimismo, aclaró que esta infoxicación desmedida en los medios de comunicación ha colocado estos hechos y se ha perdido la capacidad de asombro a los ciudadanos, “estoy preocupado porque vamos caminando al filo de la navaja en la sociedad dominicana”.
Ramírez lamenta que la estrategia y el plan nacional de seguridad esté gerenciado por personas que poco conocen de esta competencia para proteger a los dominicanos en todos los ámbitos de la vida nacional, permitiendo la paz y que no se tema por circular en vías públicas y estar al pendiente de ser asaltado o agredidos para despojarse de sus pertenencias como un celular, o que pueda perderse la vida en un incidente por la falta de toleración y negociación de emociones.
La cobertura de hechos de violencia, criminalidad e inseguridad ciudadana requiere un enfoque ético y responsable para informar sin caer en el amarillismo, protegiendo la dignidad de las víctimas y evitando la imitación de conductas delictivas (efecto copycat).
Los medios de comunicación deben adoptar las siguientes pautas de buenas prácticas:
Evitar la revictimización (protección a la víctima)
Privacidad ante todo: No publicar nombres, direcciones, imágenes o detalles que permitan identificar a las víctimas, especialmente si son menores de edad, sobrevivientes de violencia sexual o familiar.
Consentimiento informado: Obtener el consentimiento explícito de las víctimas antes de entrevistarlas o retratarlas. Informarles sobre las consecuencias de la exposición mediática.
Respeto en el duelo: Evitar el acoso a familiares durante momentos de crisis o luto.
Evitar la culpabilización: No enfocar la noticia en el comportamiento de la víctima («¿qué llevaba puesto?», «¿por qué estaba ahí?»), sino en el accionar del agresor.
No glorificar al victimario: Evitar retratar a los criminales como figuras de poder, héroes o genios del crimen. No convertir los hechos violentos en espectáculos.
Limitar detalles técnicos: Evitar descripciones minuciosas sobre cómo se cometió el delito (tipo de arma, métodos de acceso, paso a paso), ya que esta información puede ser utilizada por otros para imitar el crimen.
Enfoque en la justicia, no en la truculencia: Centrarse en la investigación judicial y las consecuencias legales para el perpetrador, en lugar de en la violencia gráfica.
Imágenes dignas: No utilizar imágenes explícitas de cadáveres, sangre, escenas del crimen desgarradoras o primeros planos de familiares sufriendo.
Titulares responsables: Evitar titulares alarmistas, escandalosos o exagerados que generen pánico innecesario en la sociedad.
Evitar la «violencia simbólica»: No naturalizar la violencia o reproducir estereotipos que la justifiquen o legitimen.
Contextualizar la noticia: En lugar de tratar el crimen como un hecho aislado y espectacular, situarlo en el contexto de la inseguridad ciudadana, analizando sus causas estructurales.
Dar voz a soluciones: Visibilizar los esfuerzos de las autoridades, sociedad civil y comunidades en la prevención del delito, en lugar de solo reportar la violencia.
Verificación rigorosa: Corroborar la información con fuentes oficiales antes de publicar, evitando la difusión de rumores que puedan dañar a personas inocentes.
Dignidad: Tratar a las víctimas con empatía.
Responsabilidad: Medir el impacto social de la información.
Verdad: Priorizar la precisión sobre la rapidez o el clic.