Panorama Salud._ Una nueva definición médica de obesidad podría provocar un aumento drástico en la cantidad de estadounidenses considerados obesos, elevando la prevalencia del 40 % al 70 %, según un estudio publicado en JAMA Network Open. Esta nueva clasificación no se basa únicamente en el índice de masa corporal (IMC), sino que incorpora otras mediciones más precisas de grasa corporal.
Los investigadores explican que el IMC es una herramienta limitada, ya que no distingue entre masa muscular y grasa. Por ejemplo, una persona musculosa podría ser catalogada como obesa pese a tener poca grasa. Por este motivo, ahora se incluye la circunferencia de la cintura, la relación cintura-altura y la relación cintura-cadera para evaluar de manera más exacta el exceso de grasa.
Con la nueva definición, una persona puede ser considerada obesa si tiene un IMC alto acompañado de una medida elevada de grasa corporal, o incluso con un IMC normal pero al menos dos medidas altas de grasa. Este enfoque ha sido respaldado por más de 70 organizaciones médicas, incluyendo la Asociación Americana del Corazón.
El estudio, que analizó a más de 300,000 participantes del programa All of Us de los NIH, reveló que el aumento en la prevalencia de obesidad proviene principalmente de personas con grasa abdominal o composición corporal desfavorable que antes no eran detectadas por el IMC. Estas personas mostraron mayores riesgos de diabetes, enfermedad cardíaca y muerte prematura.
Los investigadores destacan que existen dos niveles: obesidad clínica (con daños físicos o problemas orgánicos) y obesidad preclínica (etapa temprana, similar a la prediabetes). Según el estudio, quienes tienen obesidad clínica bajo la nueva definición tienen seis veces más probabilidades de desarrollar diabetes o enfermedad cardiaca y casi tres veces más riesgo de morir.
La nueva definición también podría ampliar el acceso a tratamientos médicos, como cirugías bariátricas o medicamentos para perder peso (como Ozempic o Wegovy), ya que más pacientes calificarían para cobertura de seguro. Especialistas consideran que esto obligará a las aseguradoras a adaptar sus políticas para responder a la creciente demanda.
Expertos señalan que esta actualización era necesaria para entender mejor quién realmente necesita tratamiento. Al identificar de forma más precisa el exceso de grasa corporal y sus riesgos asociados, los médicos podrán aplicar estrategias más específicas y personalizadas para prevenir enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad.
Con información de Infobae.