¿Has pensado en cómo influyen tus creencias y emociones en la forma en que te relacionas con el dinero? Tus sentimientos respecto a las finanzas y las decisiones que tomas sobre ellas van más allá de un ejercicio racional, pues los factores psicológicos y socioculturales también toman cartas en el asunto. Reconocerlo es necesario para comenzar una relación saludable con tus “chelitos”.
Imagina que estás recibiendo un sueldo o tomando una decisión sobre cómo gastarlo, y de pronto comienzas a sentir satisfacción o ansiedad. O que, tras salir de un hogar de escasos recursos, hoy incurres en gastos que no puedes sostener por no revivir ese pasado.Esas respuestas emocionales y comportamientos en torno a la administración de tus finanzas pueden estar condicionados por la familia, las experiencias, las creencias, las necesidades, entre otros factores.

Según el terapeuta familiar y economista Joaquín Disla, «las creencias que nosotros traemos de nuestros hogares con relación al dinero, real y efectivamente, nos marcan mucho». También, aplica la concepción que se hacen las personas sobre algunos aspectos de la vida y que se expresan a través de lo que conocemos como filosofía popular.
Por ejemplo, el doctor Disla afirma que frases como «dale pa’lante y no te preocupes, que el dinero está hecho» y «somos hijos del dueño de la plata y el oro» promueven el gasto desmedido y no planificado. Además de estimular el consumo, pueden influir en el respeto que se le tiene al dinero.
Otra frase típica en los hogares es «arrópate hasta donde la sábana te dé«, que refleja un hábito sano frente al dinero. Pero, a diferencia de las anteriores, el profesional de la conducta asegura que las familias dominicanas no le ponen el énfasis necesario porque les marca límites.
El doctor Disla también es especialista en economía personal-familiar. En una entrevista para este blog, explica que en sus consultas sobre finanzas personales solicita a las personas desglosar cómo y en qué gastan el dinero durante un mes cualquiera; este seguimiento o evaluación de los gastos es lo que él denomina «dinerografía».
«Cuando pongo el ejercicio de la dinerografía la persona se da cuenta de que tiene una relación muy distorsionada y patológica con el dinero, porque los niveles de gastos exceden mucho los niveles de ingresos que tiene», afirma.
Eso significa que observar cómo gastas te permitirá identificar patrones y entender mejor tu relación con el dinero.
Otro indicador tomado en cuenta por Disla es el nivel de endeudamiento de las familias dominicanas con el sistema informal de préstamos, lo que él identifica como un “indicio de que hay problemas con el manejo del dinero”.
En ocasiones, la cercanía y familiaridad con los llamados prestamistas puede influir en que las personas recurran a financiarse de esta manera sin tomar en cuenta que esa decisión les podría generar una deuda insostenible.
El terapeuta y educador financiero indica que, en sentido general, las personas que llevan una relación distorsionada con el manejo de sus finanzas manifiestan los siguientes hábitos o comportamientos:
Una vez identificados los hábitos negativos, se recomienda seguir esta indicación para mejorar tu relación con el dinero:
Ten en cuenta que la relación con el dinero es personal y puede ser diferente en cada individuo, debido a los aspectos psicológicos y socioculturales que la moldean.
Cuando el presupuesto no es suficiente para organizar las finanzas personales, el doctor Disla indica que “hay un problema que va más allá del dinero, y que tiene que ver con su niñez, su historia de vida y las carencias que tuvo”.
En dicho escenario, se recomienda buscar la ayuda de un especialista que pueda conocer y planear tu conducta.
En conclusión, es importante comprender la relación con el dinero desde una perspectiva emocional. Y la clave para mejorarla es reconocer que hay límites y es necesario establecer un presupuesto para organizarte.