Panorama Nacional. Más de 20 proyectos inmobiliarios se encuentran paralizados como consecuencia del conflicto entre los ayuntamientos de Higüey y Verón–Punta Cana sobre el uso de suelo y espacio público.
Como parte de un acuerdo, desde 2014 los cabildos repartían 50/50 las recaudaciones de permisos y servicios municipales, sin embargo, con la entrada en vigencia de la Ley 368-22 de Ordenamiento Territorial, Verón ha roto unilateralmente dicho acuerdo.
El alcalde Ramón Ramírez, notificó la ruptura del pacto al Ayuntamiento de Higüey, presidido por Karina Aristy, alegando que según la ley es ilegal mantenerlo. Esta separación implica un impacto económico para el ayuntamiento de Higüey, ya que el 40 por ciento de los ingresos proviene de Verón.
Tras esto, el Consejo de Regidores de Higüey recordó a las autoridades municipales de Verón que no tienen facultad legal para romper el acuerdo a la vez que enviaron un mensaje a los desarrolladores de que solamente el cabildo de Higüey tiene atribución para emitir cualquier tipo de permisos.
Ahora, el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (Mived) se niega a aceptar las certificaciones de uso de suelo emitidas por el Distrito Municipal de Verón–Punta Cana, manteniendo paralizados los proyectos de esa zona.
William Melo, encargado de Planeamiento Urbano de la Junta Municipal de Verón–Punta Cana, explica que desde la activación de la oficina se han tasado más de 30 solicitudes y al menos 20 ya pagaron por la certificación de uso de suelo emitida en Verón. Sin embargo, si el Mived no da el visto bueno a las certificaciones ningún proyecto puede iniciar trabajos de construcción.
“Cuando los desarrolladores pagan por el uso de suelo se les entrega una certificación que les permite continuar los trámites ante las demás instituciones. El Mived, sin embargo, no quiere aceptar la certificación que emitimos en Verón y dice que solo la de Higüey es válida, lo cual contradice lo que establece la ley 368-22”, condenó Melo.
El Mived exige la no objeción de uso de suelo como requisito para iniciar los trámites de la licencia de construcción, por tanto ha detenido el avance de las obras en Verón.
Entre los proyectos afectados figuran naves de almacenes, complejos de apartamentos y villas residenciales, promovidos tanto por inversionistas locales como extranjeros.
El economista José Polanco advierte que la disputa territorial entre Verón–Punta Cana e Higüey puede provocar un efecto adverso sobre las inversiones en el principal polo turístico de República Dominicana, ya que la disputa transmite señales de inestabilidad regulatoria.