Panorama Nacional. Maridalia Hernández, una de las solistas más queridas, afamadas y con la trayectoria de una calidad vocálica única reveló este lunes que la génesis de 4-40 con Juan Luis Guerra y su participación tuvo las bases en una tarea de un maestro del cantautor de Burbujas de Amor.
“Cuando Juan Luis viene de Beerkley me dice Maridalia yo necesito que busques dos veces más, una femenina y una masculina para yo poder sonar una tarea que me puso el profesor allá… de un cuarteto a capella”, recordó con orgullo la nieta del compositor Julio Alberto Hernández.
La intérprete de “Para quererte” reveló que fue una experiencia inolvidable y que todo fluyó, “se fue dando porque nos invitó Miltón Peláez, Yaqui Núñez, una noche Freddy Beras a cantar ese a capella primero, después una cosita que hizo Juan Luis”.
“Y por ahí se fue el asunto. Yo estaba llevando las dos carreras paralelas y fue lo que motivó mi salida. ¡Dios mío! ¿Qué voy hacer con ese primer premio que traje de Viña del Mar y eso fue el despelote”, al referirse a las difíciles tomas de decisiones y su salida a los cincos años de fundado el cuarteto 4-40.
Sin embargo, con un rostro y una voz humilde y agradecida admitió que desde esa primera vez del grupo con Juan Luis Guerra se sentía lo especial del proyecto, “se sabía que ahí había algo interesante, diferente e importante”.
Hernández se unió a Juan Luis Guerra para fundar el grupo 4:40 tras conocerse originalmente haciendo comerciales de televisión. Su potente voz de contralto se convirtió rápidamente en un pilar del proyecto, prestando su talento vocal para los álbumes iniciales de la agrupación: Soplando en 1984, Mudanza y acarreo en 1985 y Mientras más lo pienso… tú en 1987. Durante esta etapa dorada, su voz brilló de manera especial en canciones memorables y éxitos icónicos que marcaron la historia de la música caribeña, tales como «Amor de conuco», «Por eso» y «Yo vivo enamorao».
A pesar del enorme éxito alcanzado, Maridalia dejó la agrupación de forma abrupta en 1988. En entrevistas recientes, la artista explicó que ya mantenía una trayectoria paralela previa y que el acelerado éxito comercial de 4:40 la obligó a elegir un camino para poder consolidar su propia carrera como solista.
Aunque ha confesado que pasó meses llorando su salida debido al fuerte apego que sentía por el proyecto, siempre ha aclarado que la separación fue estrictamente profesional. Hoy en día, conserva un profundo lazo de hermandad, respeto y afecto tanto con Juan Luis Guerra como con los demás integrantes del grupo.