Panorama Nacional. La ex vicepresidenta de la República, Margarita Cedeño, expresó fuertes críticas hacia el proyecto de Ley de Modernización Fiscal depositado recientemente por el Poder Ejecutivo ante el Congreso Nacional.
A través de un artículo de opinión titulado «¿Qué estamos pagando?», Cedeño cuestiona la pertinencia y el destino de los recursos que esta reforma tributaria implicaría para la ciudadanía.
En su artículo, Cedeño recuerda la presión social ejercida en 2021 para frenar una propuesta similar. Argumenta que las condiciones económicas de ese momento eran inciertas y no aptas para nuevas cargas fiscales. Ahora, casi cuatro años después, la ex vicepresidenta advierte que esta nueva iniciativa podría aumentar el costo de vida de los dominicanos.
«La ciudadanía tiene derecho a saber por qué se necesitan más ingresos públicos y qué se pretende financiar con estos nuevos impuestos«, escribe Cedeño, haciendo referencia al Pacto Fiscal propuesto en 2012 en el marco de la Estrategia Nacional de Desarrollo.
Cedeño enfatiza que cualquier aumento de los ingresos debe estar alineado con el modelo de desarrollo del país. Además, de sus necesidades en áreas estratégicas como el turismo, las zonas francas y la exportación.
Cedeño también plantea preguntas fundamentales sobre el uso de los fondos públicos, cuestionando si realmente se están invirtiendo en mejorar servicios esenciales como educación, salud o infraestructura, o si el aumento de la carga fiscal solo serviría para cubrir el endeudamiento creciente y los problemas estructurales del Estado, como el deterioro del sistema eléctrico.
Además, estamos obligados a preguntarnos qué estamos pagando con esta factura que el gobierno le pasa a la sociedad. ¿Estamos pagando obras y servicios que alivian el bolsillo del dominicano? ¿Estamos pagando una mejor inversión y de mayor calidad en la educación o en la salud? ¿Estamos mejorando las infraestructuras de transporte o las que nos conectan con el mundo? ¿O simplemente estamos pagando la factura de un alto nivel de endeudamiento y de servicios públicos deteriorados, como el servicio eléctrico?
La exvicepresidenta concluye su crítica con una analogía entre el Estado y una empresa privada. Sugiere que muchos de los actuales dirigentes, con experiencia en el sector privado, exigirían una rendición de cuentas más clara.