Panorama Salud.- Actividades como la cerámica, el tejido o el journaling se han convertido en una herramienta cada vez más utilizada para desconectarse del ritmo acelerado de la vida diaria y mejorar el bienestar emocional, según especialistas en salud mental.
De acuerdo con expertos citados en investigaciones recientes, este tipo de hobbies pueden inducir estados de atención plena similares a la meditación, ayudando a reducir la ansiedad y el estrés al enfocar la mente en el presente.
Las manualidades funcionan como un “antídoto” contra la ansiedad cuando combinan tres elementos clave: atención enfocada en el momento presente, movimientos repetitivos que ayudan a regular el sistema nervioso y un nivel de dificultad adecuado que evite tanto el aburrimiento como la frustración.
La doctora en Psicología Mariam Holmes explicó que estas actividades permiten que la persona se concentre en sensaciones concretas, como el tacto de los materiales o los movimientos de las manos, lo que reduce la tendencia a pensar en el pasado o anticipar situaciones futuras.
Por su parte, el neurólogo Alejandro Andersson señaló que estas prácticas pueden considerarse una forma de “meditación despierta”, ya que combinan repetición, concentración suave y una meta sencilla, favoreciendo un estado de calma mental.
En la misma línea, la psicóloga María Cristina Díaz destacó que actividades como tejer, dibujar, cocinar o modelar arcilla actúan como “anclajes atencionales”, ayudando a dirigir la mente hacia estímulos concretos y reduciendo el funcionamiento en piloto automático.
Los especialistas coinciden en que incorporar estos hobbies de manera regular puede contribuir a mejorar el bienestar emocional, disminuir los niveles de estrés y fortalecer la salud mental en la vida cotidiana.