Panorama Judicial._ El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Henry Molina, destacó el valor histórico y jurídico del Diccionario Jurídico Dominicano, presentado como el primer repertorio lexicográfico que recoge, organiza y define sistemáticamente las voces de la Constitución, las leyes, la jurisprudencia y la práctica jurídica del país.
Durante la presentación de la obra, Molina afirmó que el diccionario representa un hito en la cultura jurídica dominicana y responde a la necesidad de contar con una herramienta que defina el derecho desde la experiencia nacional, luego de décadas en las que la comunidad jurídica dominicana recurrió principalmente a repertorios y diccionarios extranjeros.
“El derecho se manifiesta en las palabras con las que una sociedad decide nombrar a sus instituciones, establecer obligaciones, resolver conflictos y proteger la dignidad de las personas. La claridad no es una preferencia de estilo, es un deber de la justicia”, sostuvo.
Molina resaltó que la evolución del sistema jurídico dominicano ha generado conceptos e instituciones con características propias, por lo que consideró necesario que sean nombrados y definidos desde la realidad del país por quienes interpretan, aplican y viven el derecho.
En ese sentido, vinculó la publicación del diccionario con los esfuerzos del Poder Judicial para construir una justicia más accesible. Señaló que una decisión puede estar jurídicamente fundamentada, pero si la persona afectada no logra comprenderla, se genera una brecha entre la justicia que se imparte y la que realmente se vive.
“El acceso a la justicia comienza, por tanto, con el acceso al significado, con el derecho a entender”, expresó Molina, al defender el uso de un lenguaje jurídico claro y preciso.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia explicó que utilizar un lenguaje comprensible no significa renunciar al rigor jurídico, sino ordenar las razones, explicar los términos técnicos y expresar con precisión las decisiones. A su juicio, comprender permite a las personas decidir, cumplir, cuestionar o recurrir y, en consecuencia, ejercer plenamente sus derechos.
Asimismo, destacó que el Diccionario Jurídico Dominicano constituye una base común para utilizar con mayor precisión las instituciones y conceptos del derecho nacional. Indicó que su contenido complementa el Anuario de Jurisprudencia Casacional Dominicana, debido a que mientras el diccionario precisa el significado de los conceptos jurídicos, el anuario permite conocer cómo estos son interpretados y aplicados por la Suprema Corte de Justicia.
Una obra fruto de la continuidad institucional
Molina recordó que el proyecto comenzó en 2013, cuando el entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán Mejía, formalizó un acuerdo de cooperación con la Academia Dominicana de la Lengua y la Fundación Guzmán Ariza.
Explicó que años después el Poder Judicial dio continuidad a esa iniciativa a través de la Escuela Nacional de la Judicatura, hasta lograr la culminación de la obra.
“Los proyectos que engrandecen a una nación no pertenecen a una administración ni se agotan en un periodo judicial. Pertenecen al país y a su futuro”, afirmó.
El magistrado reconoció especialmente el trabajo de Fabio Guzmán Ariza, director de la obra, a quien atribuyó un papel fundamental para hacer realidad la iniciativa. También agradeció a la Escuela Nacional de la Judicatura, la Academia Dominicana de la Lengua y el Instituto Guzmán Ariza de Lexicografía.
La publicación contó con la participación de más de 33 juristas y especialistas, quienes aportaron sus conocimientos para reunir más de 10,000 conceptos jurídicos.
Molina expresó su aspiración de que el Diccionario Jurídico Dominicano se convierta en una herramienta de consulta indispensable para jueces, abogados, servidores judiciales y futuras generaciones de estudiantes.
Informó además que la obra está disponible gratuitamente a través de la Juristeca de la Escuela Nacional de la Judicatura, para facilitar el acceso de la comunidad jurídica y de la ciudadanía a esta nueva herramienta de conocimiento.
“Las instituciones se fortalecen cuando construyen patrimonio. Pero su fortaleza es mayor cuando ese patrimonio es un legado intelectual que acrecienta el conocimiento, la cultura y las ideas”, manifestó.
Molina definió el Diccionario Jurídico Dominicano como un patrimonio de la República Dominicana y un instrumento destinado a contribuir a un derecho más claro, una justicia más accesible y unas instituciones más sólidas.
“Ponemos este Diccionario Jurídico Dominicano al servicio de la justicia y de la nación”, dijo.