Panorama Opinión. La República Dominicana cuenta con un parque vehicular de 3,281,018 motocicletas registradas hasta 2024, evidenciando un crecimiento exponencial desde el año 2000. Sin embargo, este aumento masivo ha traído consigo serias consecuencias para la seguridad vial. Con un promedio anual de 1,500 a 3,000 muertes in situ. Y otras tantas asociadas a accidentes de motocicletas, estas cifras reflejan una realidad preocupante. Solo en 2023, 1831 de las 3000 muertes por accidentes de tránsito estuvieron relacionadas con motocicletas, lo que subraya su impacto desproporcionado en la siniestralidad vial.
Los siguientes datos ilustran el crecimiento sostenido del parque vehicular de motocicletas desde el año 2000: incluye las motocicletas registradas con año de fabricación inferiores al 2000.
Año Cantidad de motocicletas registradas
2000 1,169,602
2001 20,732
2002 28,244
2003 25,871
2004 21,718
2005 72,316
2006 147,685
2007 122,031
2008 94,862
2009 44,020
2010 66,839
2011 62,547
2012 87,235
2013 70,790
2014 109,288
2015 137,948
2016 124,465
2017 118,017
2018 109,613
2019 166,838
2020 106,403
2021 130,584
2022 142,869
2023 81, 555
2024 18,946
Total 3,281,018
Cifras generadas al 6 de Febrero de 2024.
Problemática principal
El incremento desmedido en la cantidad de motocicletas no ha sido acompañado por regulaciones adecuadas ni medidas que garanticen su uso seguro. Entre los factores que agravan la situación se encuentran:
1.Falta de controles en la compra: No existen criterios claros para determinar quiénes pueden adquirir una motocicleta, permitiendo que personas sin aptitudes físicas, mentales o legales las utilicen.
2.Ausencia de educación vial: La mayoría de los motociclistas carecen de formación en normas de tránsito, manejo defensivo y responsabilidad al conducir.
3.Desregulación en horarios y días de circulación: La falta de restricciones en días festivos o horarios nocturnos, momentos de mayor riesgo, aumenta los accidentes.
Principales causas de accidentes
Entre las razones más comunes de los siniestros en motocicletas están:
•Conducir bajo los efectos del alcohol, drogas o medicamentos.
•Exceso de velocidad.
•Condiciones físicas o mentales inadecuadas, como problemas de visión o audición.
•Falta de uso de elementos de protección personal, como cascos de calidad.
Propuestas para mitigar la crisis
1.Regulación en la adquisición: Establecer requisitos como evaluaciones médicas, psicológicas y pruebas de conocimiento vial para quienes deseen adquirir motocicletas.
2.Campañas de educación vial: Implementar programas masivos de concienciación y formación sobre el uso responsable de motocicletas.
3.Fortalecer la fiscalización: Aumentar los controles de tránsito para garantizar el cumplimiento de las normativas.
4.Restricciones específicas: Regular los horarios y días de circulación, especialmente en períodos de alto riesgo como días festivos o durante la noche.
5.Alternativas seguras: Promover un sistema de transporte público eficiente que reduzca la dependencia de motocicletas.
El crecimiento acelerado del parque vehicular de motocicletas, combinado con la falta de regulación y control, no puede continuar siendo una amenaza para la seguridad vial. Esta reflexión no busca estigmatizar a los motoristas, sino llamar a una acción conjunta entre autoridades, sociedad civil y usuarios para establecer soluciones que protejan vidas y fomenten un uso responsable de este medio de transporte.
Por Ángel Beltré