El PRM llegó al poder con Luis Abinader en el 2020 con una pandemia acabando con el mundo, una crisis económica mundial, cuando pensamos que descansaríamos de la maldición de esa pandemia entró la guerra de Ucrania y Rusia, agravando aún más el alto costo de los combustibles, la materia prima, los fletes internacionales.
Viéndose el gobierno de Luis obligado a tomar medidas extremas con relación a la economía local, sacrificando el presupuesto nacional, subsidiando los precios de los combustibles, elevando la tasa de interés en los bancos, subsidiando productos de primera necesidad a través de Inespre, lo que significó una gran carga para el gobierno pues ese dinero invertido en esos subsidios podrían ser utilizados en obras en favor de todas las provincias del país para satisfacer las necesidades de la gente en términos de infraestructuras.
Sin embargo, Luis priorizó mantener la estabilidad de los precios y la tranquilidad de la gente con las 3 calientes, pues no hay más peligroso que un pueblo hambriento.
Solo tenemos que leer la historia de abril 1984 en el gobierno de Jorge Blanco cuando hubo que firmar con el FMI y la reforma tributaria donde se implantó el impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS) y lo que eso implicó para el gobierno de entonces con las revueltas que se suscitaron en abril de ese año.
A raíz de todos los problemas internacionales y local, la oposición estaba flotándose las manos, apostando a un desencanto del votante y empezaron una campaña de que los precios de la comida estaban altos (la retórica del plátano y huevo), vendiéndole el sueño a la gente que era la misma crisis del 2003 cuando el gobierno de Hipólito y que el PRM es el mismo PRD que no saben gobernar.
En principio la gente empezó a creerle y Leonel empezó a crecer en las encuestas, posicionándose de un 5% a un 20%.
Pero Leonel no contaba con la astucia del gobierno que empezó con la contingencia de abaratar y frenar los altos precios, y un pueblo inteligente que ve en Luis un hombre con buenas intenciones que quiere y cuida su pueblo.
Un hombre cercano, que escucha y toma las medidas necesarias para proteger el país.
La ley tasa cero que la oposición quiso sacarle provecho a la contraria alegando que perjudicaba a los agricultores, fue una pieza clave para bajar los precios, y las ayudas implementadas para que los productores del país no se perjudicaran.
Todo eso ayudó al gobierno a mantener la estabilidad económica, y la oposición se confío en su retórica vacía de los precios, apostando a que el pueblo le creyera sus mentiras.
¡Vaya sorpresa!
El 18 de febrero el pueblo les dijo que no le creía y le dimos una pela en las urnas, ganando el PRM el 85% de las alcaldías.
Por eso la oposición confió en sus propias mentiras y perdió con la verdad de Luis y el pueblo.
La oposición tampoco contaba con que el pueblo iba a valorar la forma de gobernar de Luis Abinader.
Una vez Luis llegó al poder impuso los cambios necesarios que había prometido en campaña y que necesitaba este país, Ministerio Publico Independiente, Tribunal Superior Electoral con miembros apartidistas, igual la Cámara de Cuentas, Junta Central Electoral, Defensor del Pueblo.
Uno de los grandes logros del actual gobierno es el Ministerio Público, al haber puesto a la magistrada Miriam Germán, esto conllevó a ver generales activos presos (lo que nunca había ocurrido) en la historia del país con la gran impunidad que había imperado, además de muchos funcionarios del anterior gobierno sometido a la Justicia, esto le dio una alta valoración a Luis por parte del pueblo.
La oposición tampoco contaba con que el gobierno iba a dar 2 millones de seguros Senasa a la misma cantidad de personas, el doble de la tarjeta Supérate al doble de personas, el aumento de sueldos a los policías y 2 veces al sector privado, la reforma policial, las obras de Pedernales, el metro en Santiago, el Metro en Los Alcarrizos.
Todo esto fue lo que hizo pensar al país que las cosas se están haciendo diferente y que los acontecimientos externos no eran culpa de este gobierno y por eso el pueblo le dio el 85% de los votos al PRM en las municipales, lo que fue una sorpresa para la oposición que pensaba que el pueblo es tonto y que le iba a creer su retórica de “plátano y huevo”.
Y por eso la oposición confió, pero perdió.