Panorama Internacionales. La ONU aseguró este lunes que Haití atraviesa una «ventana de oportunidad» para avanzar en su transición política y celebrar elecciones, pero advirtió que la inseguridad provocada por las bandas armadas sigue siendo el principal obstáculo para recuperar la estabilidad en el país.
En una sesión del Consejo de Seguridad, el representante especial de la ONU para Haití, Carlos Ruiz Massieu, destacó como avances la aprobación de una revisión del decreto electoral, el consenso alcanzado sobre el presupuesto para los comicios y el inicio este lunes del registro de votantes.
Subrayó que el siguiente paso será aprobar un calendario electoral «creíble y realista».
«El desafío ahora es mantener ese impulso y traducirlo en mejoras tangibles para el pueblo haitiano», afirmó Ruiz Massieu en la sesión.
El alto funcionario insistió en que los preparativos electorales y la mejora de la seguridad «deben avanzar juntos», ya que esta última no puede convertirse en un motivo para retrasar el proceso político.
El diplomático recordó que la violencia de las bandas continúa golpeando a la población, con recientes ataques en Cité Soleil, Kenscoff, Artibonite y el sureste del país.
Así, alertó de que millones de haitianos siguen «desplazados o sufren inseguridad alimentaria», y también que «uno de cada dos integrantes de las pandillas podría ser un menor de edad».
ONU celebra la constitución del Consejo Presidencial de Transición en Haití
Por su parte, la directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Monica Juma, advirtió en la sesión de que las bandas armadas ya no solo buscan controlar territorio, sino también «apoderarse de las instituciones y de los principales circuitos económicos del país».
Según explicó, los grupos criminales compiten por el control del transporte, el suministro de combustible o la distribución de alimentos mientras «continúan expandiendo su presencia fuera de Puerto Príncipe hacia otras regiones del país».
Juma dijo también que «Haití se ha convertido en un centro logístico para el narcotráfico en el Caribe», y denunció que «siguen llegando armas desde el extranjero», por lo que reclamó «una respuesta regional coordinada».
En la misma sesión, el representante especial de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF), Jack Christofides, destacó que la misión, autorizada por el Consejo en septiembre de 2025, ya cuenta con una estructura de mando, una primera base operativa y ha realizado operaciones en Tabarre y Delmas.
En esos operativos se detuvo a varios sospechosos, se confiscaron armas y se destruyeron cientos de cocteles molotov, explicó.
No obstante, advirtió que la misión aún se encuentra en una etapa inicial y pidió más apoyo internacional para aumentar la presión sobre las bandas armadas.