Panorama Nacional. Para Panorama, resulta preocupante el uso indiscriminado de combustible por diversas entidades del Estado dominicano.
Y hemos cuestionado la falta de regulación y supervisión adecuada que permite un gasto excesivo en materia de hidrocarburos.
Entre agosto de 2020 y la fecha actual, el Estado ha destinado más de 40 mil millones de pesos a la compra de combustibles, representando un gasto mensual de más de mil millones de pesos en 2023.
Esta cifra es alarmante dado el tamaño del país y la concentración de servicios en la capital. Además, estos gastos excesivos no solo afectan las finanzas públicas, sino también contribuyen al deterioro ambiental.
La Guía de Buenas Prácticas para la Contratación Eficiente de Combustible, aunque es un paso positivo, no aborda la totalidad del problema, ya que no aplica a las compras de combustible otorgadas como beneficios indirectos a empleados de alto nivel. Además, las recomendaciones de esta guía no son vinculantes y se enfrentan a una cultura de malas prácticas arraigadas.
REPORTAJE COMPLETO:

Al comparar la función de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), que, a pesar de operar exclusivamente en Santo Domingo, consume más combustible que el Ministerio de Interior y Policía, una institución con alcance nacional, nos preguntamos: ¿cuál es el uso que se le da a los combustibles?
Además, podemos observar otras cifras cuestionables de acuerdo al rol de cada institución, donde por ejemplo el Ministerio de Educación responsable del sistema nacional gasta solo 11 millones más que el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) cuyo rol es fiscalizar la aviación nacional.
La compra de combustible en situaciones de emergencia, como la adquisición de 35 millones de pesos durante la tormenta Franklin en agosto de 2023, plantea dudas sobre la justificación y transparencia de estos gastos. Este escenario refuerza la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y fiscalización en la administración pública.