Entre las calles del Centro Histórico de Santiago de los Caballeros se encuentran las huellas de una época de esplendor arquitectónico que ha marcado la identidad de la ciudad. Se trata de las edificaciones de arquitectura republicana, con sus formas y detalles característicos, las cuales constituyen para la nación un patrimonio cultural invaluable.
Sin embargo, hoy en día, muchas de estas estructuras se encuentran en un estado de evidente deterioro, lo que genera preocupación sobre su preservación y futuro.
Según datos ofrecidos a Panorama por la Dirección de Patrimonio Monumental, más del 40 por ciento de estos inmuebles han desaparecido desde que se realizó el último inventario en el año 1991.
El deterioro de esas edificaciones no solo significa la pérdida de una infraestructura física, sino también de una parte crucial de la memoria colectiva de los santiagueros y santiagueras.

El historiador y connotado abogado santiagués Edwin Espinal Hernández resalta que muchos de estos inmuebles fueron en su momento sede de actividades políticas, comerciales, culturales y otros eventos que han marcado la historia local, por lo que considera que su preservación debe ser un imperativo para salvaguardar el legado histórico de la Ciudad Corazón.
Resalta que a partir de los elementos arquitectónicos de esos inmuebles se refleja cómo Santiago de los Caballeros ha evolucionado a través del tiempo en la arquitectura, en lo social y lo económico.
De su lado, el arquitecto Fausto Ortiz aboga por crear mayor conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de preservar este patrimonio cultural.
Destaca que esos inmuebles son un diamante en bruto para la ciudad, “ya que es el único activo con que contamos en la ciudad para el turismo, no tenemos playas, pero sí tenemos una gran herencia cultural reflejada en nuestra arquitectura”, indica.
Intervenciones
Durante las últimas décadas, los diferentes gobernantes que ha tenido la República Dominicana han realizado algunas intervenciones al Centro Histórico de Santiago de los Caballeros, con el objetivo de recuperar esos espacios, pero en ninguna de ellas se han logrado avances que se puedan ponderar.
En la actualidad, la gestión gubernamental de Luis Abinader trabaja en la reestructuración y armonización de las áreas interiores y exteriores en el edificio que aloja las oficinas de Patrimonio Monumental y Centro de la Cultura Ercilia Pepín.
El plan del Poder Ejecutivo incluye el remozamiento de la calle peatonal Benito Monción, desde la calle Boy Scouts hasta la Salvador Cucurullo, así como la remodelación de la calle Del Sol en los tramos comprendidos entre las calles General Valverde y Sabana Larga.
La intervención también contempla los trabajos de restauración del edificio del histórico hotel Mercedes, ubicado en la calle 30 de Marzo, para que allí funcione el Centro Cultural Banreservas y el Museo de Arte de Santiago, a fin de preservar elementos históricos y culturales de esta provincia y el país en sentido general.
Las edificaciones intervenidas forman parte del Patrimonio Cultural de la Nación. Otras estructuras situadas en la ciudad que figuran en esa lista son la Catedral Santiago Apóstol El Mayor, la Fortaleza San Luis, el Palacio Consistorial, el Centro de Recreo, el conjunto de almacenes, el edificio del correo, entre otras.
Valoran trabajos de remozamiento
Aunque Fausto Ortiz destaca la importancia de la obra en ejecución, en especial en la arteria comercial de la calle Benito Monción, sometida a un proceso de embellecimiento que incluye la instalación de todos los cables del tendido eléctrico y teléfono de manera soterrada, apela que las autoridades puedan ampliar el radio de acción en ejecución para que lleguen a otros espacios no menos importantes.

El arquitecto explica que su interés como munícipe es que se preserven las historias que guardan las calles y cada vivienda antigua que conforman el Centro Histórico de Santiago de los Caballeros.
Ley obsoleta
Ortiz, quien dirigió en los gobiernos del hoy opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD) la oficina local de Patrimonio Monumental, entiende que para poder lograr su objetivo se debe modificar la Ley 318 sobre el Patrimonio Cultural de la Nación, la cual establece los procedimientos para la preservación de los inmuebles históricos, y contempla sanciones para quienes destruyan o alteren estos bienes patrimoniales.
Afirma que dicha norma y su aplicación es tema debido a lo débil que es la institución y lo obsoleta de la misma, con más de 50 años de existencia.
La misma indica que cualquier violación a las disposiciones o los reglamentos (de la Ley 318) serán sancionadas con penas de prisión de seis meses a dos años y con multas de RD$ 200.00. a RD$ 2,000.00.
Sobre ese tema, el historiador y abogado Edwin Espinal Hernández agrega que no existen precedentes de que ninguna persona haya sido condenada por cometer ese ilícito, pese a que en múltiples ocasiones se han iniciado procesos judiciales por acciones contrarias a lo que establece la norma.
Indica que algunos de esos sometimientos han sido realizados por intervenciones sin solicitar previamente los permisos de lugar a las autoridades competentes.
Refiere que la ley indica que todo proyecto de intervención en un inmueble dentro del perímetro del Centro Histórico, sin importar de qué ciudad en la República Dominicana sea, debe ser evaluado y aprobado anticipadamente por la Dirección de Patrimonio Monumental, así como por la oficina de planeamiento urbano del ayuntamiento, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el Ministerio de la Vivienda y Edificaciones (MIVED).
“Lamentablemente se trata de una sanción de tipo penal del año 1968 que es muy limitada en comparación con los tiempos que nos encontramos actualmente”, subraya Espinal Hernández.
Denuncian trabas
A esa debilidad se le suman las dificultades que enfrentan los propietarios de esos inmuebles para obtener la permisología que les autoriza intervenir las casas de arquitectura republicana.
Fausto Ortiz explica que esa traba afecta tanto a quienes tienen las intenciones de conservar la estructura como a los que pretenden sustituir dicha arquitectura, construida entre los siglos XIX y XX con distintos estilos.
Además, el arquitecto denuncia que en la dirección regional de Patrimonio Monumental no cuentan con un equipo de abogados especialistas en el tema, por lo que dependen del departamento de Santo Domingo, donde alega hay un personal inoperante en el ejercicio de sus funciones.
Patrimonio Monumental
César Payamps, director de Patrimonio Monumental de Santiago, reconoce que los trámites burocráticos, específicamente en el Ministerio de Vivienda y Edificaciones, muchas veces toma un tiempo prolongado para conocer sobre los permisos solicitados para realizar la intervención que requieren las edificaciones de ese estilo.
Sobre el abandono de las casas de arquitectura republicana en la ciudad, que amenaza con borrar parte de su legado histórico, el funcionario lo atribuye a un descuido acumulado de gobiernos anteriores y propietarios de las edificaciones.
Afirma que por la alegada falta de autoridad a finales de la década del 90 y 2000, muchos dejaban sus casas abandonadas, dejando esos espacios en ruinas y solares vacíos.
Refiere que algunos lugares donde anteriormente se encontraban este tipo de viviendas hoy han sido convertidos en parqueos públicos.
En la actualidad, asegura que se están tomando las medidas para revertir ese tipo de acciones, provocada, según dice, por falta de voluntad en su momento.
César Payams aboga para que la ciudadanía se apropie de la defensa de sus inmuebles que forman parte de la riqueza cultural de la nación, en especial de la Ciudad Corazón.
Considera que una forma de rescatar los inmuebles que están deteriorados es habilitándolos como residencias donde los propietarios sean los principales protagonistas y puedan velar por las estructuras.
Cita las casas que están abandonadas en calles como la Cuba, Mella y otras que dan acceso al sector Los Pepines, como lugares idóneos para ser restaurados y habitados.
“Muchas de esas viviendas están deshabilitadas porque no sirven para negocios, pero sí para vivir”, subraya Payams.
Sugiere, además, que las estructuras situadas en otras arterias sean habilitadas como pequeñas y medianas empresas que pueden funcionar con espacios limitados.
Payams, quien además es arquitecto de profesión, alerta que una edificación vacía tiende a deteriorarse con mayor facilidad.
Asimismo, dice que desde su oficina en Patrimonio Monumental se mantiene en contacto con algunos de los propietarios de los inmuebles de arquitectura republicana para crear conciencia de la necesidad de conservar ese legado histórico.
Turismo cultural
Las casas patrimoniales son de suma importancia para promover el turismo cultural que representantes de distintos sectores proyectan en la Ciudad Corazón.
En ese contexto, Ramón Paulino, presidente del Clúster Santiago Destino Turístico, destaca que desde hace un tiempo en la institución que dirige vienen propugnando para que esas estructuras sean rescatadas.
El estado de abandono que muestran muchas de ellas ha llevado a los tours operadores a eliminar de sus ofertas el recorrido por las casas tradicionales.
Dice que esa decisión fue adoptada a pesar de que los propios visitantes locales y extranjeros son quienes piden ser llevados a ese tipo de viviendas para conocer sobre su historia.
“Debido a las condiciones que están, preferimos evitar que los turistas sean llevados por esas áreas”, externó Paulino.
Lamenta el poco interés que han mostrado los gobernantes que han dirigido la nación en los últimos años por mantener ese patrimonio.
“Si no existe voluntad política no hay forma que podamos lograr preservar estas casas”, refiere el promotor de la industria turística.
Afirma que el futuro de estas construcciones, que una vez representaron el orgullo y la prosperidad de la ciudad, depende de las decisiones que se tomen hoy.
¿Qué se puede hacer?
El presidente del Clúster Santiago Destino Turístico propone a las autoridades y demás representantes del sector a impulsar alianzas estratégicas con organismos internacionales especializados en patrimonio cultural, lo que considera podría abrir puertas a nuevas oportunidades de financiamiento y asesoría técnica para preservar ese patrimonio.
Asegura que existen instituciones extranjeras que están en la disposición de colaborar con los gobiernos para lograr la preservación de esos diseños.
Mientras que Edwin Espinal Hernández plantea como necesario modificar la legislación para que se incluyan incentivos en provecho de los dueños de la estructura para fomentar la restauración y conservación de ese bien cultural.
“No sería simplemente una exención en el pago de impuestos o una ayuda económica al propietario, sino explorar otros métodos de protección que hayan funcionado en otros lugares”, explica el historiador.

Detalla que, en países de Europa, Estados Unidos y en ciudades de Latinoamérica existen Centros Históricos que conservan sus edificaciones relevantes que exponen la evolución arquitectónica. Se muestra optimista en que aquí también se puede lograr.
Una vez recuperado el esplendor de las casas republicanas, el historiador plantea que los representantes del turismo pueden organizar visitas guiadas explicando a los visitantes sobre la historia que tienen cada uno de los inmuebles que sean visitados.
Sobre las edificaciones
Las casas de arquitectura republicana en Santiago de los Caballeros fueron construidas a partir de 1863 tras el terremoto de 1842 y el incendio de 1863 que destruyeron las edificaciones de la época colonial.
Entre los estilos más importantes de estas edificaciones en la ciudad están el Anglo-antillano, conocido como Victoriano, neoclásico, Art-deco 12, entre otros.
El Poder Ejecutivo emitió en el año 1991, durante el mandato del extinto presidente Joaquín Balaguer, el decreto 172-91 mediante el cual delimitó un área del casco urbano como Centro Histórico de la Ciudad Corazón.
La historia se repite en otras provincias
Además de Santiago de los Caballeros, en localidades como La Vega, Montecristi, Puerto Plata y otras de la región norte del país la arquitectura republicana va rumbo a su desaparición, debido al abandono al que son sometidas estas edificaciones, donde reposa la historia de las familias que las habitaron, de los cambios sociales, económicos y culturales que vivió cada ciudad.
Alertan que el diseño que ha estado reemplazando las casas republicanas, construidas en madera y techadas en zinc de uno y dos niveles, no representa la evolución arquitectónica de cada urbe.