Panorama Nacional._ Si se demuestra que los propietarios del Jet Set conocían el peligro estructural del local antes del colapso de su techo, el caso podría dejar de ser tratado como homicidio involuntario y pasar a una figura penal más grave, advirtió el jurista Julio Cury.
El abogado explicó que la clave del proceso judicial estará en determinar si Antonio y Maribel Espaillat tenían conciencia real del riesgo que representaban las condiciones del establecimiento previo a la tragedia.
Según Cury, de probarse ese conocimiento, la acusación podría reclasificarse como homicidio con dolo eventual, una modalidad en la que el imputado no busca directamente causar la muerte, pero acepta la posibilidad de que ocurra.
Precisó que tanto el juez de la instrucción como el tribunal de fondo tienen facultad legal para modificar la calificación jurídica de los hechos durante el proceso, incluso si el Ministerio Público presenta otra tipificación penal.
El jurista subrayó que el Ministerio Público no tiene el monopolio sobre la calificación del delito, ya que corresponde finalmente al juez determinar qué tipo penal se configura con base en las pruebas aportadas.
Cury explicó que el dolo eventual aplica cuando una persona actúa con pleno conocimiento de que su conducta puede provocar un daño grave, aunque no persiga directamente ese resultado.
Advirtió que la diferencia es sustancial en términos de sanción, ya que mientras el homicidio involuntario conlleva penas de hasta dos años de prisión, el homicidio voluntario podría acarrear condenas de hasta 20 años de cárcel.