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Panorama Nacional. Julia Mejía, una chispeante, orgánica y carismática dominicana de pura cepa, actualmente, es una reconocida política ciudadana norteamericana con raíces firmes y orgullosa de sus aportes legislativos, quien informó este lunes que ha pasado 20 leyes en cinco años como concejala de la ciudad de Boston.
Es considerada como una pionera y dedicada defensora de la comunidad que se desempeña como presidenta del Comité de Responsabilidad, Transparencia y Accesibilidad del Gobierno en el Concejo Municipal de Boston. También se desempeña como vicepresidenta de los comités de Educación, Vivienda y Desarrollo, y Trabajo, Fuerza Laboral y Desarrollo Económico.
“Establecí aquí en Boston que todos los recursos sean publicados en el idioma español porque todos salían en inglés, a y los ocho o diez días salía en los otros idiomas, ahora por ley, cualquier recurso que salga en la ciudad de Boston, -por ley- en los 11 idiomas más hablados”, valoró con su histrionismo la concejala por Boston.
Enfatizó que la gente se confunde y la tildan de política, mientras que, Mejía luce como activista social; “la gente se confunde con mi manera de ser”. Además, otra ley que promovió y logro pasar fue el establecimiento de una oficina cultural para asegurar que la ciudad haga leyes y recursos para la comunidad latina y caribeña”.
Fue la primera persona en graduarse de las Escuelas Públicas de Boston y la universidad, la dedicación de Mejía a la justicia y la equidad la llevó al papel de organizadora comunitaria. Siendo originalmente, de Cañafístol y Boca Canasta de Baní, provincia Peravia.
Consultando fuentes Panorama descubrió que su enfoque fue empoderar e invertir en las capacidades de las personas en diversos espectros socioeconómicos, de edad y género, permitiéndoles participar en los procesos políticos que dan forma a sus vecindarios.
Confesó ser de la línea política y partidaria del Partido Demócrata y que su actual cargo lo asumió en el 2020, “ya tengo experiencia con ese hombre… ya sé cómo es él. Se me hace fácil manejarlo ahora. Pero, soy una voz independiente, no le pido ayuda a ningún político y hago mi campaña neutra y con el pueblo”.
“Aunque sea demócrata no vivo metida en los partidos porque a veces están por ellos mismos y no por la gente, el partido mío es la gente. Digo que soy la chihuahua en el Concejo porque vivo ladrando. Quiero ser como soy…”, sinceró la veterana política dominico-bostoniana.
De una manera jocosa dijo que ha saboreado la arepa y los mangos banilejos, “de verdad, sigo bien conectada, con la familia de mi mamá particular y hemos hecho proyectos para ayudar a los pueblitos en Baní”.
La alcaldía la condecoró y le entregó las llaves y los candados de su amada ciudad Baní, orgullo que presume con júbilo y el pecho henchido, “también, cuando gané en Boston a un partido por un punto, un voto. Y las carreras no son de partidos, cualquiera puede votar”.
Reveló que por ser autentica y hablar de frente y con la verdad, republicanos la apoyan, a pesar de que ella se pone a distancia, por el tema del racismo, “aquí está haciendo de todo, pero, como no le tengo miedo a Trump le digo ven… ¡aquí estoy esperándote!”.
“Entendemos que con el tema de la inmigración quieren atacar, particularmente, a los hispanos, y hay un racismo bien profundo aquí en los Estados Unidos contra nuestra gente”, defendió la comunitaria.
A pesar de criarse en Boston se le hizo difícil incursionar y orientarse en materia de educación, por esto, ha creado programas, “para ayudar a estudiantes que llegan con 15 años y se les habla de salud mental. Porque le bajan los grados y entiendo que los afecta psicológica y emocionalmente”.
También, la concejala trabaja de la mano con los pequeños comerciantes dominicanos que emigran con profesionalismo y puedan insertarse con sus carreras a la vida bostoniana, dirigido a los hispanos.
Le está inculcando a su hija de 15 años de edad los valores de la identidad nacional, la inversión de capital y proyectos en su natal la República Dominicana y está gestionando su nacionalidad para su vástago.
“Podemos desarrollar nuestro país y el trabajo que estoy haciendo es que los padres motiven a sus hijos y se hagan ciudadanos de la República Dominicana y en cuatro años mi hija podrá votar”, apoyó.
Del respaldo que podría brindar a un partido en el país aclaró que: “No estoy aquí por ningún partido político. Para mí no es el partido, es el trabajo y los resultados de un partido. Estoy independiente y nadie me puede reclamar”. Como mujer expresó que le gusta Carolina Mejía.