Panorama Internacional. La Sábana Santa de Turín, un lienzo de lino de 4,2 metros de largo con la imagen de un hombre crucificado, ha cautivado a la gente durante siglos, generando debate sobre si la reliquia envolvió alguna vez el cuerpo de Jesucristo.
Para algunos, el lienzo sirve como prueba visual de la resurrección de Jesús; para otros, es simplemente una reliquia medieval realizada por un artista en el siglo XIV.
Ahora, investigadores han encontrado nuevas pruebas de que la autenticidad del lienzo fue cuestionada por escrito antes de lo que se creía: textos medievales de un respetado e influyente filósofo francés, Nicole Oresme, quien afirmó alrededor de 1370 que el sudario fue falsificado para fines eclesiásticos. Estas afirmaciones aparecieron en la colección de escritos de Oresme conocida como “Problemata”, fechada entre 1355 y 1382, según el nuevo estudio publicado el 28 de agosto en el Journal of Medieval History.
Los Problemata de Oresme han sido ampliamente investigados —gran parte del texto incluso está disponible en línea—, pero las afirmaciones del filósofo sobre el Santo Sudario habían sido ignoradas durante siglos. No fue hasta que el autor principal del estudio, Nicolas Sarzeaud, investigador en historia de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), recibió el texto de un colega que editaba un tratado inédito, que comprendió la importancia del escrito.
“El hecho de que tengamos este nuevo testimonio sobre este objeto es sumamente valioso”, afirmó Sarzeaud, quien también es miembro de la Villa Medici, una academia francesa en Roma. Oresme fue una figura interesante, no solo por sus méritos como erudito y filósofo, sino también por su enfoque imparcial de los temas, en particular los relacionados con la iglesia. “En sus debates, intentaba asegurarse de la realidad de un fenómeno antes de discutirlo. Escribió mucho sobre la creencia. ‘¿Qué es creer? ¿Y por qué creemos en algo?’”.
Antes del descubrimiento de las afirmaciones de Oresme, la documentación más antigua conocida del sudario se encontraba en una serie de documentos de 1389 a 1390 escritos por figuras notables como el exobispo de Troyes Pierre d’Arcis, quien afirmó que el sudario fue creado por un artista.
Si bien investigadores como Sarzeaud afirman que el texto de Oresme se suma a la ya abundante evidencia científica e histórica de que el sudario es falso, algunos siguen sin estar convencidos.
Según documentos de 1389, incluyendo una carta escrita por el obispo d’Arcis al papa, el Sudario de Turín apareció en la región francesa de Champaña alrededor de 1355. El lienzo, con la imagen de un hombre desnudo con cabello largo y barba, así como manchas de color marrón rojizo que semejaban heridas de crucifixión, se popularizó rápidamente. Se difundió la creencia de que la tela había envuelto el cuerpo de Cristo, y se decía que el sudario causaba milagros.
Poco después, según los documentos, el obispo de Troyes Henri de Poitiers anunció que la tela era fraudulenta y añadió que había conocido al artista que creó la imagen. Unos 30 años después, cuando la tela volvió a atraer la atención popular, el obispo que le sucedió, Pierre d’Arcis, también declaró en su carta que se trataba de una obra de arte, y el papa decidió poco después que solo podía seguir exhibiéndose como representación del verdadero Sudario de Cristo.
La tela se trasladó varias veces desde entonces, hasta que fue llevada a Turín, Italia, en 1578. Aún se puede encontrar allí hoy, en la Catedral de San Juan Bautista.
La datación por radiocarbono, realizada en 1988 por tres laboratorios independientes, data la tela entre 1260 y 1390, según Andrea Nicolotti, profesor de Historia del Cristianismo y de las Iglesias en la Universidad de Turín, quien no participó en el estudio, pero había trabajado previamente con Sarzeaud.
El sudario muestra evidencia de ser una reliquia de la época medieval, ya que sus patrones son complejos y habrían requerido un telar adecuado, probablemente no introducido hasta el siglo XIII, añadió Nicolotti, autor del libro de 2019 “The Shroud of Turin: The History and Legends of the World’s Most Famous Relic”.
“En mi opinión, ya tenemos suficiente información como para haber zanjado el debate hace mucho tiempo”, afirmó.
Fuente CNN