Panorama Atmosférico._ El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) amplió este domingo los niveles de alerta en gran parte del país debido a las condiciones meteorológicas adversas que continúan generando lluvias intensas, crecidas de ríos y arroyos, inundaciones urbanas y rurales, así como intervalos de tierra.
Actualmente, dos provincias permanecen en alerta roja: Santiago y Puerto Plata, mientras que nueve están en alerta amarilla: Monseñor Nouel, Hermanas Mirabal, Montecristi, Santiago Rodríguez, Valverde, Espaillat, María Trinidad Sánchez, Dajabón y La Vega. Además, siete provincias están bajo alerta verde: Duarte, Elías Piña, Hato Mayor, El Seibo, Monte Plata y Sánchez Ramírez.
El COE instó a la población a evitar cruzar ríos, arroyos o cañadas que presentan altos volúmenes de agua, así como a no utilizar balnearios, debido al alto nivel de turbiedad y al caudal aún peligroso que conservan muchas fuentes hídricas.

En la provincia Puerto Plata , específicamente en el municipio de Imbert , la Defensa Civil informó que la crecida de la cañada Los Llanos de Pérez en el sector El Resbalón provocó la incomunicación.
La crecida de la cañada Los Llanos de Pérez en el sector El Resbalón provocó la incomunicación de la comunidad Baja Bonico Arriba, salida hacia Los Llanos de Pérez.
En Sosúa, el desbordamiento de una cañada afectó a unas 73 viviendas, de las cuales una casa de madera colapsó. Las autoridades reportan que la situación volvió a la normalidad.
En Espaillat (Moca), también se reportaron inundaciones urbanas en las comunidades de Veragua y Juan López, a causa de las fuertes lluvias. Según la Defensa Civil, el agua ha bajado y la situación está controlada.
Por su parte, en la provincia Montecristi , la Cruz Roja Dominicana notificó que notificó que en la comunidad de Martín García , por la crecida del río Guayubín, una vez que las viviendas fueron anegadas. Hasta el momento no se reportan pérdidas humanas.
Las autoridades hacen un llamado a mantenerse informados a través de los boletines oficiales y seguir las orientaciones de los organismos de socorro, especialmente en las zonas bajo alerta, donde el riesgo de inundaciones y crecientes sigue latente.