Este lunes marca el vigésimo segundo aniversario de uno de los atentados terroristas más trágicos y conmovedores en la historia de Estados Unidos. El 11 de septiembre de 2001, cuatro vuelos comerciales provenientes de distintos aeropuertos del país fueron secuestrados por 19 terroristas pertenecientes a Al Qaeda.
Dos de estos aviones impactaron de manera catastrófica en las emblemáticas Torres Gemelas del World Trade Center (WTC) en la ciudad de Nueva York, desencadenando un incendio y posterior colapso de las torres. Un tercer avión se estrelló en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, mientras que el cuarto avión, en un acto heroico de los pasajeros, se estrelló en un campo abierto en Shanksville, Pennsylvania, evitando un posible objetivo en Washington D.C.
Según cifras oficiales, este atentado terrorista cobró la vida de un total de 2,977 personas, dejando una profunda herida en el corazón de Estados Unidos y el mundo. De estas víctimas, 2,753 se encontraban en la ciudad de Nueva York, incluyendo civiles, policías y bomberos que sacrificaron sus vidas en los esfuerzos de rescate.