En la esperada final del Miss Universo 2023, que se celebra hoy en El Salvador, la atención se centra en la marcada diversidad que ha definido esta edición desde que la empresaria y activista transgénero tailandesa Anne Jakapong Jakrajutatip adquirió el certamen en octubre de 2022.
La inclusión y diversidad marcan pauta, destacando la participación de mujeres transgénero, así como de candidatas casadas y con hijos.

La representante de Nepal, Jane Dipika Garrett, de 22 años y enfermera de profesión, desafía las normas como la primera candidata de talla grande, abogando por el movimiento ‘body positivity’ y la aceptación del cuerpo en todas sus formas y tamaños.
En un hito histórico, dos mujeres transgénero, la representante de Países Bajos y la de Portugal, compiten por el título. Marina Machete, activista LGBT+ y asistente de vuelo portuguesa, y Rikkie Kollé, modelo neerlandesa, representan la inclusión y diversidad en la pasarela.
Además, el certamen ha abierto sus puertas a mujeres casadas y con hijos. Michelle Cohn, modelo y empresaria guatemalteca, y María Camila Avella, modelo y presentadora colombiana, desafían las expectativas al competir en Miss Universo mientras cumplen roles maternos y conyugales.
La final de este Miss Universo no solo destaca por la belleza convencional, sino por la celebración de la diversidad y la redefinición de los estándares en los concursos de belleza, marcando un hito en la historia del certamen.