En todo el mundo, el 25 de noviembre no es solo un día marcado en el calendario, sino un llamado global a la acción contra la violencia hacia las mujeres.
Latinoamérica, con sus raíces históricas profundas, ha llevado esta conmemoración más allá, recordando un trágico suceso que marcó un hito en la lucha por los derechos femeninos.
La fecha tiene sus raíces en 1981, cuando en honor a las tres valientes hermanas Mirabal, asesinadas brutalmente el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo, se estableció en la región una jornada de resistencia y recuerdo. Desde entonces, cada año, el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres se convierte en un recordatorio de la importancia de luchar contra la opresión.
Actualmente, para visibilizar la violencia que sufren las mujeres alrededor del planeta se celebra no solo cada 25 de noviembre, sino cada 25 de mes: con el conocido Día Naranja.
Este día forma parte de una gran campaña nombrada Campaña Naranja ÚNETE, puesta en marcha en 2008 por el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas
El Día Naranja, celebrado el 25 de cada mes, busca movilizar a la opinión pública y a los gobiernos para tomar medidas concretas en la prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas.
El naranja, elegido como símbolo, representa un futuro libre de violencia, brillante y optimista.