Panorama Político. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este lunes, en su último discurso al pueblo como mandatario, que su despedida será «transitoria» cuando deje el poder el próximo 7 de agosto a su sucesor, Abelardo de la Espriella, elegido el pasado 21 de junio.
«Quise venir aquí a despedirme por ahora en lo que será ya el último discurso hecho ante la población en esta Colombia y en mi gobierno (…) y sabiendo en qué sitio estamos y por qué quisimos hacer esta manifestación de despedida transitoria aquí, podemos hablar ya de los problemas de Colombia», dijo ante una multitud reunida en el populoso sector de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá.
Por otro lado, el mandatario saliente entregó a la senadora de izquierda María José Pizarro el sombrero que perteneció a su padre, Carlos Pizarro, líder de la extinta guerrilla del M-19, como «un símbolo de paz», durante su discurso.
«Este sombrero de Carlos Pizarro tiene una significación especial que las generaciones recientes deben conocer en toda Colombia, porque este sombrero ha sido calumniado por alguna prensa tradicional de la mentira», dijo Petro.
El mandatario, que en su juventud hizo parte del M-19, afirmó que el sombrero «nunca fue usado, nunca jamás, en una acción que implicara violencia», sino que lo adquirió Carlos Pizarro «exclusivamente para firmar la paz definitiva entre el Movimiento 19 de Abril y el Estado colombiano» el 9 de marzo de 1990.
«Por tanto es un símbolo de paz», añadió Petro, quien vinculó el legado del acuerdo de paz del M-19 con la Constitución de 1991.
En su intervención, el presidente también recordó el asesinato de Pizarro, perpetrado en un avión en pleno vuelo el 26 de abril de 1990, tan solo 47 días después de la dejación de armas del M-19 y cuando era candidato presidencial por la Alianza Democrática M-19.
Según Petro, el sombrero lo rescataron sus escoltas tras el crimen.
Petro explicó que decidió entregar el accesorio a la senadora Pizarro porque, según dijo, «peligra hoy, en los días venideros, después del 7 de agosto», en alusión al cambio de Gobierno que deberá asumir ese día el presidente electo, el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
El sombrero se exhibió durante los últimos años en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo, luego de permanecer por más de tres décadas en Suecia en poder de un antiguo escolta de Pizarro y de varios exintegrantes del M-19, quienes lo entregaron a Petro, y en marzo de 2024 se declaró Patrimonio Cultural de la Nación.
Colombia celebró este 20 de julio el Día de la Independencia con un desfile militar presidido por última vez por el presidente saliente, Gustavo Petro, quien terminará su mandato el próximo 7 de agosto.
En el desfile, realizado por primera vez en Ciudad Bolívar, un populoso sector del sur de Bogotá, el mandatario, vestido con traje oscuro y corbata granate, estuvo acompañado en la tarima de honor por la vicepresidenta Francia Márquez y por la ministra encargada de Defensa, Angélica Verbel.

Tras un minuto de silencio en memoria de los militares y policías caídos, y después de condecoraciones a mandos de las Fuerzas Armadas, el desfile comenzó con el tradicional paso de los veteranos de la Guerra de Corea (1950-1953), que por razones de edad cada año son menos.
La parada militar por los 216 años de la Independencia de Colombia, fechada el 20 de julio de 1810, reunió 124 bloques integrados por 6.257 hombres y mujeres del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), la Policía Nacional y otras unidades.
La tradicional revista aérea estuvo encabezada por 19 aeronaves, entre ellas los cazas Kfir de la FAC, que sobrevolaron el sur de Bogotá en formación, además de helicópteros de la Policía y el Ejército.

También desfilaron los veteranos de las Fuerzas Militares y de la Policía como homenaje a quienes dedicaron su vida al servicio del país.
Miles de personas se apostaron desde primeras horas de la mañana a lo largo del recorrido para presenciar el desfile, caracterizado por los uniformes de gala de las distintas fuerzas, las bandas marciales y el paso sincronizado de las tropas.
Al concluir la parada militar, Petro pronuncia en el mismo lugar su último discurso como jefe de Estado ante el pueblo; después tendrá otra intervención por la tarde en el Capitolio Nacional, cuando instalará el periodo de sesiones del Congreso elegido el pasado 8 de marzo, en las elecciones legislativas.