Panorama Internacionales. La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó tres embarcaciones sospechosas cerca de las costas de Colombia, decomisando alrededor de 2.760 kilogramos de cocaína.
El cargamento, valorado en casi USD 45,8 millones, fue incautado a unos 145 kilómetros de Cartagena de Indias durante una operación realizada el pasado 8 de mayo. Dos días después, el Comando Sur de Estados Unidos informó que la tripulación del barco Tahoma arrestó a nueve personas, quienes fueron entregadas a la justicia estadounidense.
Esta acción forma parte de una estrategia sostenida por las autoridades estadounidenses para frenar el flujo de narcóticos hacia su territorio, y que lidera el presidente Donald Trump.
Durante la operación, la tripulación del Tahoma utilizó dos pequeñas lanchas y varios helicópteros de la Guardia Costera para acercarse a las embarcaciones sospechosas.
Una de ellas se negó a detenerse pese a las órdenes emitidas, lo que llevó a la intervención de francotiradores que desactivaron los motores con disparos de precisión desde el aire.
Los tripulantes de esa narcolancha saltaron al agua y fueron rescatados posteriormente por los guardacostas, que les proporcionaron chalecos salvavidas y los pusieron bajo custodia sin que se reportaran heridos.
Las otras dos embarcaciones sí acataron las órdenes y fueron interceptadas sin resistencia.
De acuerdo con el reporte oficial, la cantidad de droga incautada en esta operación representa unas 2,3 millones de dosis potencialmente letales que no llegarán a los consumidores en territorio estadounidense.