Panorama Nacional. Una grieta de consideración detectada en el puente fronterizo que conecta a Dajabón con Juana Méndez ha encendido la preocupación de comerciantes, transportistas y ciudadanos de ambos lados de la frontera.
La estructura constituye el principal paso terrestre entre la República Dominicana y Haití, siendo clave para el intercambio comercial binacional y el tránsito diario de personas y mercancías.
Por el puente circulan diariamente patanas, camiones de carga, motocicletas, vehículos privados y peatones, lo que incrementa la inquietud ante el riesgo que podría representar el deterioro visible en la infraestructura.
Comerciantes haitianos y dominicanos advierten que la grieta no solo supone un peligro para la vida humana, sino que también amenaza la estabilidad del comercio fronterizo, del cual dependen miles de familias.
Ante la situación, la comunidad hizo un llamado urgente a las autoridades de ambos países para que realicen una evaluación técnica inmediata, ejecuten trabajos de reparación estructural y garanticen la seguridad del tránsito.
“Este puente no solo une territorios, une economías, familias y el sustento de miles de personas”, expresaron afectados, al insistir en que la intervención no puede esperar.