Panorama Internacional. El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, declaró este lunes que la Casa Blanca necesita reajustar su política de redadas migratorias tras la muerte de Alex Pretti, ocurrida el pasado sábado luego de que fuera disparado por agentes de la Patrulla Fronteriza en Mineápolis. Abbott, referente entre los conservadores por su dura política migratoria, afirmó en una entrevista de radio que le consta que la Administración de Donald Trump está trabajando en un plan de acción para realizar ese reajuste.
Aunque acusó a funcionarios estatales y locales de Minnesota de incitar a la violencia, el gobernador repartió responsabilidades al insistir en la necesidad de introducir cambios que incluyan que los agentes encargados de las deportaciones realicen su trabajo de una manera más estructurada.
El gobernador republicano de Texas, el segundo estado más poblado de Estados Unidos, se suma así a las voces de otros miembros de su partido que en los últimos días han cuestionado el despliegue del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minnesota y la política migratoria de la Administración Trump.
En las últimas horas, senadores republicanos han pedido que se abra una investigación para esclarecer los detalles de la actuación de los agentes involucrados en la muerte de Pretti, con el fin de evitar el desprestigio del Departamento de Seguridad. Estas posturas evidencian las primeras grietas dentro del Partido Republicano frente al endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump desde comienzos de este año en Minnesota.
La muerte de otro ciudadano estadounidense por disparos de agentes federales, la segunda en lo que va de año tras el fallecimiento de Renée Good, de 37 años, el pasado 7 de enero, ha sido el detonante para que algunos republicanos comiencen a manifestar de manera pública sus reticencias ante el despliegue del ICE.