Luego de la agencia libre y de cara a los campos de entrenamiento de la NBA, el cuenta kilómetros regresa a cero y es tiempo de detectar, a priori, el top 10 de equipos rumbo a la Liga 2023-24.
Sin más preámbulo, aquí vamos.

Este grupo fue por años el equipo del futuro, pero hemos llegado al presente. Luego de la temporada despegue de Shai Gilgeous-Alexander -hoy una de las figuras de la NBA-, el Thunder está listo para dar el siguiente paso. Son todos jugadores jóvenes talentosos (el promedio de equipo es de 23 años de edad) y a lo que vimos el año pasado se le sumará Chet Holmgren, quien se perdió la Liga completa 2022-23 por una lesión en el pie derecho. Lejos de esa catástrofe para un pick 2 de Draft, demostró ahora que tiene con qué brillar: promedió 16.5 puntos, 9.8 rebotes y 3.5 tapas por encuentro en la Liga de Verano.
«La segunda cosa es, de nuevo, que no estoy tratando de bajar la excitación de todos, pero hoy no somos un equipo 0.500», dijo en el inicio del campo de entrenamiento de OKC el presidente de operaciones de básquetbol Sam Presti.
Lo que hizo Presti es quitar presión, pero todos sabemos que si hay un equipo talentoso en alza, ese es el Thunder. Además de Gilgeous-Alexander y Holmgren, la tercera espada a seguir es Josh Giddey, con Lu Dort en plano batallador incansable en el perímetro. Son jóvenes, son buenos y son disruptivos. La revolución, este año, empieza por Oklahoma City.

El próximo 30 de diciembre, LeBron James cumplirá 39 años. Anthony Davis tendrá 31 en marzo, pero cargará también un historial de lesiones que pueden ser un problema preocupante en el futuro inmediato. Es tan incorrecto decir que los Lakers son candidatos como que no lo son, porque en la temporada baja se movieron muy bien. Veamos: Gabe Vincent, Cam Reddish, Taurean Prince, Jaxson Hayes y Christian Wood se unieron al equipo para conformar un roster sólido que combina veteranía con juventud. Renovaron a Rui Hachimura, Austin Reaves y D’Angelo Russell.
Y Darvin Ham ya tiene un año más de experiencia. Considero que Los Angeles puede ser un equipo protagonista en la temporada próxima, pero todo dependerá de la salud de su dúo estelar. En plenas condiciones pueden llegar a junio, pero claro, los años no vienen solos.

Qué lindo show montó James Harden con su pedido de traspaso que no prosperó, sus declaraciones picantes contra Daryl Morey en su tour promocional en China y su no presentación en el campo de entrenamiento. Un gran arranque para Philadelphia luego de perder ante Boston Celtics en los playoffs pasados.
No sabemos si tendrá solución, pero Philly puede perder los 21 puntos y 10.2 asistencias que le dio “La Barba” la temporada pasada. Y los puede perder por nada. El otro interrogante es Tyrese Maxey, a quien tienen que firmar su extensión de novato antes del 23 de octubre, pero los Sixers, como reporta Ramona Shelburne, han frenado las negociaciones para preservar flexibilidad salarial de cara a la próxima temporada baja. Todo un misterio.
En definitiva, un equipo que estaba destinado a pelear por todo puede, por razones extradeportivas, navegar en la mediocridad este año. Es cierto, tienen al MVP reinante en Joel Embiid, pero hasta ahora demostró ser un gran centro de serie regular.
Los playoffs son otra cosa. Y el liderazgo, por supuesto, también.

¡Light the Beam! Quizás el equipo más divertido de ver en los playoffs pasados, a los que llegaron tras no pisar una postemporada desde el año 2006. El combo de De’Aaron Fox y Malik Monk en el perímetro, sumado a Domantas Sabonis en la pintura y Harrison Barnes como hombre-equilibrio, conforman la columna vertebral del equipo de Mike Brown.
Los Kings, en definitiva, fueron revolución, éxtasis y diversión la temporada pasada. Y para la próxima, conservaron diez jugadores, entre ellos el quinteto inicial completo. El desafío será, entonces, no solo repetir sino mejorar. Para hacerlo, la clave estará en el juego sin balón: deben mejorar la defensa. Todo lo demás será una consecuencia de este objetivo central.

La colección de escándalos de Ja Morant en redes sociales terminó con una suspensión de 25 partidos por parte de la NBA que, a decir verdad, tuvo sabor a poco. Se salvó él y la franquicia, porque podría haber sido mucho peor. Y sí, nadie lo hubiese discutido.
La llegada de Marcus Smart servirá para ordenar a un equipo que tiene todo para pelear por cosas importantes, pero que debe dejar de ser una pandilla para transformarse en un equipo profesional de básquetbol. Sobra el talento, pero aún falta la disciplina. Smart llega, entonces, como el veterano de mil batallas listo para hacer respetar las reglas implícitas del juego. Para poner de punta en blanco un vestuario que lo necesita.
Memphis seguirá con el ascenso de Desmond Bane, tiene estatura en Jared Jackson Jr. y Steven Adams, pero deberá suplir la ausencia del controversial Dillon Brooks, hoy en Houston Rockets. ¿Qué hacer en el puesto de alero? Dos opciones, o apostar por los recientes picks Ziaire Williams o David Roddy, o mover a Luke Kennard al puesto de escolta y sumar a Bane como alero pequeño.
¿Será el año de los Grizzlies? Faltan pocos días para que empecemos a tener respuestas.

Esto sí va a estar divertido de ver: Chris Paul junto a Stephen Curry. He aquí un caso perfecto de que la salud es todo, porque los Warriors tienen un plantel que, en los papeles, puede pelear el campeonato, pero que en la realidad concreta dependerá de cómo prospera el físico de su Big Three (Curry, Klay Thompson y Draymond Green en menor medida).
Steve Kerr tendrá un doble factor X esta temporada: el primero, Andrew Wiggins, clave en el anillo de 2022, que se perdió una gran parte de la Liga pasada por problemas personales. El segundo, Jonatan Kuminga, el jugador al que se lo ve como un potencial hombre-despegue, fundamental en la renovación de una franquicia que necesita, además de sus estrellas, sumar sangre joven consistente a su disciplina.
Ya sin Jordan Poole, deberán emerger nuevos dardos revulsivos desde el banco. Será una temporada muy linda de ver en la bahía de San Francisco.

Donde muchos ven un sol ardiente con la llegada de Bradley Beal, yo veo un tema a resolver. Recordemos Luka Doncic–Kyrie Irving: a veces, sumar puede convertir lo suficiente en demasiado. Pregunto: ¿No son demasiadas manos en el perímetro con capacidad anotadora? ¿No tendrán el problema recurrente de que el básquetbol se juega con un solo balón? Veremos cómo resuelve este potencial inconveniente Frank Vogel.
Por otro lado, la salida de DeAndre Ayton se suple con la llegada de Jusuf Nurkic, un interno que voló siempre bajo el radar pero que es duro, consistente y que seguramente traiga soluciones a la rotación de los Suns. Otro tema a seguir es la salud: ¿Puede Kevin Durant bancar una temporada completa sin pasar por la enfermería? En pocas palabras, este experimento puede resultar maravilloso si se encuentra un alquimista a tiempo en el vestuario. Recordemos que hoy no tienen un base natural, porque Chris Paul se fue a los Golden State Warriors y Cameron Payne a los Milwaukee Bucks tras ser cortado por San Antonio Spurs.
De lo contrario, será un fiasco más en el historial de equipos que provocaron suspiros al fichar un cúmulo de estrellas elite.

Habrá quien diga que son un equipo mejor con Damian Lillard, pero yo creo que no. Van a necesitar dos balones para combinar a Dame Time con Giannis Antetokounmpo. Es cierto, el poker de Lillard, Khris Middleton, Giannis y Brook Lopez provoca temor en las defensas contrarias, pero el problema es que ellos también van a tener que defender. Y sin Holiday, el equipo es mucho peor en ese apartado.
Atentos a Middleton, que apunta a su temporada rebote: firmó por tres años y $102 millones este verano, por lo que deberá rendir a la altura de esas expectativas.
Dicho esto, en los Bucks todo tendrá que ver con la química. Y también, con la salud de Lillard, físico que en los últimos tiempos no ha sido confiable.

No tengo razones para poner a los actuales campeones de la NBA debajo de esta posición. El básquetbol que mostraron en los playoffs pasados fue de altísimo vuelo, con un Jamal Murray completamente recuperado, un Nikola Jokic en plano superhéroe y un combo de notables alrededor (mención destacada para Aaron Gordon, claro), que los pone en condiciones de volver a pelear por todo.
l problema puede estar en la segunda unidad, porque Denver perdió a Bruce Brown y Jeff Green en la agencia libre, y mantuvo a Reggie Jackson, Christian Braun y DeAndre Jordan.
Las preguntas aquí son dos: ¿Dará el salto de calidad esperado Michael Porter Jr.? ¿Habrá sonado la campana de la fiesta interminable de Jokic en temporada baja en Serbia?
Impresionante lo de Nikola: no esquivó un pub, restaurante ni discoteca en sus días de descanso.

He aquí mi máximo candidato a ganar el anillo. La temporada baja de Brad Stevens, luego de caer de manera dramática contra el Heat en las pasadas Finales de Conferencia, fue alucinante. No solo reforzaron su zona interna con Kristap Porzingis, sino que se quedaron con el mejor combo-guard defensivo de toda la NBA: Jrue Holiday. ¿Qué perdieron? A Malcolm Brogdon y Robert Williams III. La baja de Rob preocupa más, pero sus constantes lesiones han sido un problema recurrente para los Celtics que es imposible de esquivar.
El próximo desafío de Stevens será el 23 de octubre, fecha en la que tiene que ver cómo renovar a Derrick White y Payton Pritchard.
Dos incógnitas: a) la vigencia de Al Horford con 37 años b) la claridad conceptual de Joe Mazzulla para manejar un roster poderoso con muchas variantes.