Panorama. – El Viernes Santo, al igual que el resto de días que conforman la Semana Santa, es una fecha especial en la que millones de personas reflexionan, muestran su respeto y recuerdan con gran pena el sacrificio de Jesús por el perdón de los pecados de la humanidad.
De la Semana Mayor, el viernes se realiza la conmemoraciones más representativa y profunda del cristianismo, aquí se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret en el Monte Calvario. Se celebra durante la Semana Santa como parte del Triduo Pascual.

Medios Panorama entrevistó al sacerdote y misionero asignado a San Pedro de Macorís, Jony Feliz, quien nos detalla que el viernes de la Semana Santa, es el día más crucial y el que conlleva mayor resguardo de los mandamientos que manda la palabra del señor Jesús. Asegura que este día es centro de todo litúrgico, que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Dios.
El sacerdote cita también que desde el Jueves Santo inicia el Triduo Pascual, con la conmemoración de tres momentos, en la celebración se juntan todo el clero en la santa misa, luego se efectúa la Santa Cena y por último la vigilia pascual.
“Al conjunto de los tres momentos se le denomina (Triduo Pascual) y no se pueden separar porque hacen posible la redención y salvación del género humano, se realiza en virtud del sufrimiento y resurrección de Cristo y se celebran en secuencia durante los tres días.
La palabra Triduo procede del latín triduum, de tres y duum, derivado de dies, «día», lo que literalmente significa «espacio de tres días». La expresión Triduo Pascual aplicada a las fiestas anuales de la Pasión y Resurrección es relativamente reciente, pues no se remonta más allá de los años treinta del siglo XX; pero ya a finales del siglo IV san Ambrosio hablaba de un Triduum Sacrum para referirse a las etapas del misterio pascual de Cristo: et passus est, et quievit et resurrexit.
Reflexión del Papa Francisco
El Viernes Santo es el momento culminante del amor. La muerte de Jesús, que en la cruz se abandona al Padre para ofrecer la salvación al mundo entero, expresa el amor donado hasta el final, hasta el final sin fin. Un amor que busca abrazar a todos, ninguno excluido. Un amor que se extiende a todo tiempo y a cada lugar: una fuente inagotable de salvación a la cual cada uno de nosotros, pecadores, puede acercase. Si Dios nos ha demostrado su amor supremo en la muerte de Jesús, entonces también nosotros, regenerados por el Espíritu Santo, podemos y debemos amarnos los unos a los otros.
¿Qué más?
El viernes, los fieles de la Iglesia Católica guardan ayuno y abstinencia de carne como penitencia. Otros grupos cristianos, como ortodoxos, anglicanos, luteranos, metodistas y ortodoxos orientales, también recuerdan esta fecha.
Los miembros de muchas denominaciones cristianas, como la católica, la ortodoxa bizantina, la luterana, la anglicana, la metodista, las iglesias ortodoxas orientales, la protestante unida y algunas tradiciones reformadas, incluidas algunas iglesias reformadas, presbiterianas y congregacionalistas, celebran el Viernes Santo con ayuno y servicio religioso. En muchas iglesias católicas, luteranas, anglicanas y metodistas, el Servicio de la Gran Agonía de las Tres Horas se celebra desde el mediodía hasta las 3 de la tarde, el tiempo de duración que la Biblia registra como oscuridad que cubre la tierra hasta la muerte sacrificial de Jesús en la cruz.
Los comulgantes de la Iglesia tienen la tradición del Viernes Santo de limpiar las lápidas de los cementerios.
La fecha del Viernes Santo varía de un año a otro en los calendarios Gregoriano y Juliano. El Oriental y el cristianismo occidental discrepan sobre el cómputo de la fecha de la Pascua y, por tanto, del Viernes Santo. El Viernes Santo es un día festivo ampliamente instituido en todo el mundo, incluso en la mayoría de los países occidentales y en 12 estados de los Estados Unidos.
Algunos países predominantemente cristianos, como Alemania, tienen leyes que prohíben ciertos actos como el baile y las carreras de caballos, en recuerdo del carácter sombrío del Viernes Santo.
Hay que aclarar que el Viernes Santo no se realiza la Eucaristía, por lo que la iglesia manda a sus fieles a guardar al ayuno y a la abstinencia, además de acogerlos en el recinto para que realicen la meditación de las Siete Palabras de Jesús en la cruz, asimismo, rezar el viacrucis.
El padre Jony Feliz, envía sus bendiciones acompañadas de oraciones para todos los dominicanos en este asueto de Semana Santa, también convoca a mantener la prudencia y reservar los mandamientos de la palabra bíblica.
Mediten y reflexionen; feliz Semana Santa.