Panorama Estilo de Vida. Hacer un regalo por San Valentín es una tradición que se remonta a mediados del siglo XIX. En el año 1840, una norteamericana llamada Esther Howland comenzó a vender dibujos y tarjetas con motivos románticos en la librería de su padre. Su iniciativa tuvo un gran éxito y, desde entonces, la fórmula no ha hecho más que crecer, pasando de las tarjetas y flores a todo tipo de regalos clásicos y modernos.
Las rosas y flores siempre han encabezado las preferencias de las féminas en estas celebraciones del amor y la amistad, pero al parecer ya no les importa tanto y prefieren otros regalos en su lugar.
Mujeres entrevistadas por Panorama explican que, aunque las flores son un detalle bonito, perecen pronto, y si les dan a elegir optarían por un detalle más duradero, comestible o significativo como una cita, viajes, joyas, perfumería, etc.

La fecha más romántica del año tiene origen católico, y se festeja en conmemoración a las buenas obras realizadas por san Valentín de Roma, relacionadas con el concepto universal del amor y la afectividad.
Opciones de regalos:
Las joyas han sido y seguirán siendo un regalo tradicional cargado de significado, especialmente cuando se eligen con intención y emoción. Sin embargo, para que un obsequio realmente se distinga y tenga un valor emocional único, las joyas personalizadas se convierten en una excelente opción.
Los regalos para el hogar son una gran opción, ya que tienen el potencial de mejorar el entorno común de la pareja de una manera funcional y significativa
Álbum de recuerdos interactivo: Crea un álbum con fotos, entradas de conciertos, cartas, mapas o cualquier cosa que les recuerde momentos especiales. Haz que sea interactivo añadiendo códigos QR que lleven a videos, mensajes grabados o canciones que signifiquen algo para ustedes.
Joyas personalizadas: Un collar, pulsera o anillo grabado con una fecha importante, sus iniciales o un mensaje especial. Puede ser un diseño único, hecho a medida, que tenga un valor sentimental único.
Curso o taller juntos: Regálale una actividad que puedan hacer juntos y aprender algo nuevo, como un taller de cerámica, una clase de cocina, un curso de fotografía, o hasta de mixología. Es una forma divertida de pasar tiempo juntos y crear recuerdos.