Panorama Entretenimiento. – A pocas horas de su participación especial en la edición 41 de los Premios Soberano, el merenguero Elvis Crespo ofreció un testimonio íntimo y extenso sobre la profunda influencia que ha tenido la República Dominicana en su vida, su carrera y su identidad artística.
Crespo relató que nació en Nueva York, creció en Puerto Rico y se mudó a los seis años a Guayama, donde comenzó su conexión con el merengue.
“Yo soy norteamericano, crecí en Puerto Rico… y conecté con el merengue allá”, explicó, destacando que su vínculo con este ritmo inició desde los 12 o 13 años.
Uno de los primeros momentos que lo marcó fue ver en vivo a Johnny Ventura en el programa “Noche de Verano” en Puerto Rico.
“Fue la primera vez que sentí una emoción especial”, recordó, señalando que su madre era fanática del legendario artista dominicano.
A esa influencia se sumó Wilfrido Vargas, cuya música lo cautivó profundamente. La conexión se volvió aún más personal al convivir con Willy Berríos, cantante de la orquesta de Vargas y vecino suyo en Guaynabo.
“Willy vivía dos casas más abajo… y verlo al lado de esos monstruos me hizo pensar: ‘wow, él es bueno de verdad’”, rememoró.
También mencionó la presencia de figuras como Rubby Pérez y otros músicos de la agrupación, que reforzaron su admiración por el merengue como género.
Otro momento trascendental en su historia fue cuando, siendo adolescente, recibió un disco de “El niño mimado”, llevado por un sobrino de Willy Berríos que viajaba a jugar béisbol en República Dominicana. Ese álbum, recordó, fortaleció su conexión emocional con la música dominicana.
“Yo tengo una conexión especial con la música dominicana”, afirmó.
El artista explicó que su sueño de venir a la República Dominicana se concretó a los 17 años, cuando fue contratado como corista en un crucero. En ese viaje visitó Puerto Plata, recorrió países como Guatemala y Honduras, y finalmente llegó a Santo Domingo.
Durante esa visita participó en el icónico programa El Gordo de la Semana, donde recibió la Copa ICO, experiencia que describe como inolvidable.
“Desde ahí tengo una conexión mágica con este país”, expresó.
Crespo valoró que nuevamente haya sido tomado en cuenta para los Premios Soberano, donde no solo se presentará con un popurrí de sus éxitos, sino que también compartirá escenario con la icónica Milly Quezada.
Sobre la artista, confesó con humor que en su momento le gustaba más Jocelyn, pero que luego tuvo la oportunidad de grabar junto a Milly una canción importante en su carrera.
El intérprete aseguró que la escenografía de su show será uno de los grandes atractivos de la noche.
“Me sorprendió lo que vi… va a estar impresionante”, afirmó, adelantando que habrá importantes sorpresas durante la ceremonia.
“Más que un honor para mí estar aquí”, añadió.
Además, adelantó que participará activamente en la Alfombra Roja con colaboraciones junto a diseñadores, mencionando al dominicano Erick Lemos, quien tendrá a su cargo la conceptualización de su vestuario.
“Siempre que tengo la oportunidad de vincularme con ustedes, hacemos una recombinación”, señaló.
En cuanto a la evolución de la industria, Crespo explicó su filosofía de adaptación, inspirada incluso en Bruce Lee.
“Yo soy agua”, dijo, destacando su capacidad de fluir con los cambios.
Recordó su experiencia con el DJ Deorro, con quien fusionó merengue y música electrónica en un proyecto que inicialmente le pareció “raro”, pero que terminó convirtiéndose en un éxito mundial tras su presentación en el festival Coachella.
“Yo no sabía lo que era Coachella… pero dije, vamos a hacerlo”, relató entre risas.
También mencionó que su residencia en Miami durante 18 años le permitió ampliar su visión artística y adaptarse a los nuevos formatos y formas de promoción musical.
Crespo fue enfático al afirmar que no se limita a un solo género.
“Yo no soy merenguero, soy tropical”, expresó, destacando que su esencia está en la música en vivo y en la conexión con la orquesta.
Recordó que su primera manifestación artística fue el baile, lo que lo llevó a convertirse en bailarín, luego corista y finalmente cantante.
“La música dominicana me permitió descubrir para qué vine a este mundo: hacer feliz a la gente”, sostuvo.
El artista también reflexionó sobre su carrera, reconociendo que su éxito es el resultado de una base construida por otros. Mencionó temas como “Suavemente”, pero también canciones como “Luna Llena”, “Tu Sonrisa” y otros éxitos que forman parte de su repertorio.
“Para que exista una canción como ‘Suavemente’, tuvieron que existir muchas antes”, explicó, resaltando la importancia de figuras y etapas previas en su desarrollo.
“Yo soy el resultado de una cultura que me fue alimentando un día a la vez”, afirmó.
Actualmente, Crespo celebra el éxito de su tema “Abeja Blanca”, que se posiciona en el primer lugar de la radio dominicana, y anunció la grabación de su videoclip en la Zona Colonial junto a Michael Flores, invitando al público a formar parte de la producción.
“Voy a estar allí a las 7 de la noche… esperamos a toda la gente”, dijo.
El artista expresó su cariño hacia el pueblo dominicano, destacando la importancia de reconocer su talento y cultura.
“Yo a ustedes los amo mucho… ustedes son increíbles”, concluyó.
Con una historia profundamente entrelazada con la República Dominicana, Elvis Crespo regresa a Premios Soberano no solo como estrella invitada, sino como un artista que reconoce en el merengue y en el país una parte esencial de su identidad.