Panorama Internacional.- Representantes del Vaticano ofrecieron disculpas públicas a las víctimas de abusos cometidos por el disuelto Sodalicio de Vida Cristiana, durante una misa celebrada en la Iglesia de Catacaos, en el norte de Perú.
El acto fue encabezado por el sacerdote español Jordi Bertomeu, comisario designado por la Santa Sede para investigar y acompañar los procesos de reparación relacionados con el caso, quien expresó que la Iglesia “tendría que haber llegado hace 20 años” y pidió perdón en nombre de la institución.
“Pedimos perdón a Dios, a ustedes, a la Iglesia porque no hemos sabido estar siempre a la altura”, afirmó durante la ceremonia.
En el encuentro también participaron los cardenales peruanos Carlos Castillo y Pedro Barreto, quienes junto a otras autoridades eclesiásticas se arrodillaron frente a las víctimas como símbolo de arrepentimiento y reparación simbólica.
El acto estuvo centrado en comunidades afectadas por el Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), organización religiosa fundada por el laico peruano Luis Fernando Figari, actualmente disuelta por decisión del Vaticano tras múltiples denuncias de abusos físicos, psicológicos, sexuales y económicos.
Durante la ceremonia se recordó que algunas víctimas también fueron despojadas de tierras y sufrieron afectaciones patrimoniales, mientras representantes de la Iglesia reconocieron la gravedad de los hechos y la necesidad de avanzar en procesos de verdad y reparación.
El encuentro fue considerado un hecho histórico, al ser la primera vez que altos representantes del Vaticano acuden directamente a la comunidad de Catacaos para escuchar a las víctimas y ofrecer disculpas públicas.