Panorama Internacional. El papa León XIV ha terminado ya su visita apostólica a España y ha enviado este domingo un mensaje de agradecimiento dirigido a la sociedad española y, de manera especial, a Felipe VI.
“Expreso ante todo mi gratitud al Señor por el viaje apostólico que me ha concedido realizar a España”, ha manifestado el pontífice, destacando la recepción recibida durante su estancia.
En palabras pronunciadas tras el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el papa ha subrayado la hospitalidad de la ciudadanía: “Agradezco al pueblo español que me ha acogido con gran entusiasmo y devoción”. El pontífice añadió que se siente “agradecido de modo especial a Su Majestad el Rey”, y quiso referirse también “con afecto a los obispos, a todas las comunidades visitadas y a la entera Iglesia que está en España”.
Durante la semana que permaneció en el país, León XIV visitó Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. Según el comité organizador, el viaje incluyó 21 actos y congregó a más de 2,5 millones de personas.
El papa León XIV regresó a la capital italiana en un avión oficial español facilitado por el rey Felipe VI, después de que el vuelo originalmente programado sufriera una avería técnica en Tenerife. El vuelo, que ya acumulaba más de una hora de retraso, quedó definitivamente descartado después de que los técnicos no lograran resolver el fallo en el motor del Airbus A320. Felipe VI, que minutos antes había despedido al pontífice al pie de la escalerilla, recibió la noticia en la terminal y tomó una decisión poco habitual: volvió sobre sus pasos, subió de nuevo al avión y se reunió con el papa para interesarse personalmente por la situación. Finalmente, Felipe VI tomó la decisión de ofrecer al papa su Falcon oficial para que pudiera regresar a Roma.
A la hora de despedirse este domingo, el pontífice concluyó con una invocación: “¡Que Dios bendiga siempre a España!”