Estados Unidos ha dado a conocer un extenso paquete de sanciones que abarca a más de 150 empresas y personas en países que van desde Rusia hasta Turquía, los Emiratos Árabes Unidos y Georgia.
El objetivo de estas medidas es poner fin a la evasión y restringir el acceso del Kremlin a tecnología, fondos y canales financieros que respaldan la guerra liderada por el presidente Vladímir Putin en Ucrania.
Este conjunto de sanciones, uno de los más amplios emitidos por los Departamentos de Estado y del Tesoro de Estados Unidos, se dirige especialmente a individuos y empresas en países como Turquía, un miembro de la OTAN, que han estado suministrando tecnología occidental a Rusia, la cual podría fortalecer su esfuerzo militar.
Además, las sanciones tienen como objetivo obstaculizar el desarrollo del sector energético de Rusia, incluyendo proyectos de gas natural en el Ártico, así como actividades relacionadas con la minería y la producción y reparación de armas rusas.
James O’Brien, jefe de la Oficina de Coordinación de Sanciones del Departamento de Estado, declaró que el propósito de estas acciones es reducir la capacidad de producción de defensa de Rusia y limitar su liquidez para financiar la guerra.
Fuente: AP