En medio de la controversia que rodea la llegada del primer ministro de Haití, Ariel Henry, a la República Dominicana, se han presentado declaraciones contradictorias por parte de las autoridades aeroportuarias y el piloto que transportó el ministro .Héctor Porcella, director ejecutivo del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), afirmó que el avión en el que viajaba Henry no pudo aterrizar en territorio dominicano debido a la carencia de un plan de vuelo, obligándolo a cambiar su rumbo hacia Puerto Rico.
Según Porcella, la falta de un plan de vuelo adecuado impidió que la aeronave ingresara al espacio aéreo dominicano. Sin embargo, esta versión fue contradicha por Francisco J. Díaz, quien aclaró que el avión en cuestión, operado por la empresa estadounidense Netjets bajo el código de vuelo KPO12900, sí contaba con un plan de vuelo.
Díaz, en su explicación detallada, mencionó que el jet ejecutivo con capacidad para unas 10 personas despegó del aeropuerto internacional de Teterboro, en Nueva Jersey, con destino al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) en Santo Domingo. Agregó que la aeronave realizó un patrón de espera, un procedimiento común en la aviación, a unas 100 millas al norte de la región de información de vuelo de la República Dominicana, antes de cambiar su destino al Aeropuerto Luis Muñoz Marín de San Juan, Puerto Rico, donde finalmente aterrizó.
Siguen las interrogantes sobre el rol de las autoridades dominicanas y la información proporcionada por el conductor de la aeronave.
El hecho de que el primer ministro Henry haya cambiado su destino hacia Puerto Rico llama al análisis, aquí Estados Unidos juega un papel clave, pues Henry ahora está bajo su custodia.
Mientras, no existe reacción oficial del Gobierno dominicano y el canciller no muestra actividad en sus redes desde el discurso de rendición de cuentas del pasado 27 de febrero.