Panorama Salud. Cada 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Neumonía para alertar sobre una enfermedad que, según la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), continúa como la primera causa infecciosa de muerte en todo el mundo y afecta a personas de todas las edades.
La neumonía es una infección respiratoria aguda que afecta los pulmones y genera inflamación, junto a la acumulación de líquido o secreciones purulentas en los alvéolos, lo que compromete el intercambio de oxígeno. Puede estar causada por virus, bacterias, hongos o parásitos, señalan desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.
La entidad precisa que los virus representan cerca del 23% de los casos, incluyendo brotes de SARS-CoV-2, influenza y virus sincicial respiratorio. El neumococo (Streptococcus pneumoniae) constituye la principal causa bacteriana y puede originar tanto neumonías como infecciones invasivas severas.
Otros microorganismos y hongos también pueden desencadenar la enfermedad en personas inmunocomprometidas. La vía de transmisión más frecuente es la respiratoria, a través de partículas generadas por personas infectadas o bacterias presentes en la garganta o nariz que, al ser aspiradas, alcanzan los pulmones.
Según Mayo Clinic, los síntomas de la neumonía dependen de la gravedad, el tipo de microorganismo, la edad y el estado general del paciente. Entre los síntomas habituales se encuentran fiebre, escalofríos, tos con secreción mucosa o purulenta, dolor en el pecho, dificultad respiratoria y malestar general.
En recién nacidos y bebés, la manifestación puede ser menos específica, con decaimiento, cambios en la alimentación, vómitos o dificultad para respirar.
En adultos mayores, pueden observarse episodios de desorientación o alteraciones mentales. En situaciones severas, la neumonía puede provocar náuseas, vómitos y confusión. En general, la enfermedad comienza con síntomas parecidos a los de un resfriado o gripe, pero con una duración mayor y una progresión hacia signos respiratorios más intensos.