Panorama Salud.- El déficit de vitamina D se perfila como un posible factor asociado al tinnitus, el trastorno auditivo caracterizado por la percepción de zumbidos o pitidos en los oídos sin una fuente externa de sonido, según recientes investigaciones citadas por expertos.
El tinnitus afecta a más de 740 millones de personas en el mundo, de acuerdo con estimaciones de la revista médica The Lancet, y se ha relacionado con distintos factores, entre ellos la exposición a ruidos fuertes, el envejecimiento, el uso de medicamentos ototóxicos y alteraciones nutricionales.
Estudios recientes han identificado una asociación entre niveles bajos de vitamina D y una mayor prevalencia e intensidad de este trastorno. Investigaciones publicadas en la revista Frontiers in Neurology y análisis recogidos en Nutrients señalan que los desequilibrios en vitamina D, así como en magnesio, hierro y vitamina B12, podrían influir en la aparición o agravamiento de los síntomas.
Los especialistas explican que la deficiencia de vitamina D podría estar vinculada a procesos inflamatorios y neurovasculares que afectan el sistema auditivo, lo que impacta directamente en la percepción del sonido.
Aunque algunos pacientes han mostrado mejoras tras la corrección de estos niveles, los expertos aclaran que la suplementación debe realizarse únicamente bajo supervisión médica, ya que no todos los casos responden de la misma manera al tratamiento.
La literatura médica, incluida la Asociación Americana de Otorrinolaringología, ha resaltado la importancia del equilibrio nutricional en la salud auditiva y el funcionamiento del sistema nervioso.
Los especialistas recomiendan una evaluación médica adecuada para determinar posibles deficiencias nutricionales en pacientes con tinnitus persistente, como parte de un abordaje integral del trastorno.