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David Handschuh, consagrado fotorreportero de hazaña y terror, «no solté mis cámaras, no las iba a dejar por nada del mundo», 11-S N.Y.

David Handschuh, fotógrafo estadounidense.
David Handschuh, fotógrafo estadounidense capturó el segundo impacto terrorista hacia la torre sur en N.Y.
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Panorama Internacional.  Caos, pesadumbre y un profundo drama suscitado el 11 de septiembre de 2001 fue capturado por el lente del fotógrafo David Handschuh dejando como legado una fotografía con ángulo contrapicado que, a simple vista, comunicaba el poder y la intimidación que provocaba el incendio, la humareda y la polvareda que sacudió a la ciudad de Nueva York.

A 24 años, esta imagen se ha convertido en un icono del periodismo iconográfico de “tragedia y guerra”, donde la lucha de contrarios y los tentáculos del poder alcanzaron el emporio más importante de la economía del mundo, sucumbía el Wall Trade Center, columna financiera de los Estados Unidos y vena aorta mundial de los dineros.

Sin duda alguna, el trabajo colaborativo y laborioso de la prensa: reporteros, camarógrafos y periodistas en salas de redacción fue titánico. Los periodistas en el terreno describieron con detalles y precisión lo que observaban: los gritos, la desesperación, los rescates, fallecimientos y la reacción de los ciudadanos.

Cobertura titánica por periodistas, camarógrafos y fotorreporteros

La prensa: fotógrafos, periodistas-reporteros, camarógrafos y equipo de producción de canales de televisión documentaron todos los hechos y las eventualidades propias del contexto terrorífico y de la percepción de la opinión pública y la valoración de los medios masivos de todo el mundo que se hicieron eco del fatídico 11-S, que después de dos décadas, como herida trágica, hace sangrar a los Estados Unidos, y los del mundo.

Un proceso doloroso ya que se movían los hilos emocionales y se debía entrevistar a sobrevivientes o familias de víctimas al perder a sus seres queridos o llegados, cómo lidiar con ese impacto humano. Cámaras de televisión y transmisión directa vía satélite dando seguimientos a los derrumbes posteriores en tiempo real.                      

“Estaba parado delante de la torre sur y escucho este ruido estrepitoso, cogí la cámara, a punto de tomar una foto, cuando decidí correr en lugar de tomarla. La torre sur empezó a desmoronarse, nunca había corrido de una toma, pero, lo estaba haciendo”, sinceró el experto de la fotografía.

En un archivo inédito de National Geografic, tras la recuperación de un documental titulado “Recordando el 11 de septiembre: el megaepisodio”, se pudo observar el terror, el desastre y la incertidumbre que se vivió. Esta situación desconocida en su más prístina y lúgubre escena.

Llegué a la esquina de la calle Liberty West, pero, me alcanzó y fui alzado como una muñeca de trapo, estaba volando, fui alzado como una bola de aire, caí bajo el pavimento, sepultado por una pila de escombros. Tenía la boca llena de tierra y cada vez que intentaba tomar un respiro, sentía que me ahogaba”, lamentó el fotógrafo.

Con un semblante triste narró que esa mañana pensaba que iba a morir y admitió que, “la decisión de huir me salvó la vida”. Perdió sus gafas cuando salió volando por el aire, sin estas no podía ver nada.

“No podía ver mi pierna que estaba retorcida y rota. Cuando entrecerraba los ojos parecía que estaba cayendo nieve, montones y montones de nieve. Me las arreglé para limpiarme la boca y empecé a llamar para pedir ayuda”, recordó.

Explicó que no sabe cómo, pero, un grupo de bomberos les escuchó. Como un verdadero profesional y apasionado de la fotografía, “e incluso, cuando los bomberos me llevaban no solté mis dos cámaras, supongo que no las iba a dejar por nada del mundo”.

Calificó de valientes a los bomberos, “fue increíble, esto no podía estar pasando en mi ciudad”.

Surge el periodismo de terror

Cuenta la leyenda que nada es tan malo que no pueda arrojar luz o algo bueno, y una muestra, es que, con el 11 de septiembre de 2001, la cobertura informativa del periodismo de terrorismo se consolidaba con la entrega de decenas de reporteros de las principales cadenas de televisión y de periódicos. Un inicio de milenio sin redes sociales ni conexiones por la internet.

Con estos ataques llegó la cobertura constante de seguridad nacional, geopolítica y temas de derechos civiles. Se robusteció el “periodismo de guerra y de crisis”, dando paso hacia una cobertura global las 24 horas del día durante los siete días de la semana (24/7).

La ética y el dilema periodístico

Al mismo tiempo surgía la pregunta en los medios de comunicación y para los periodistas: ¿debían ser publicadas las imágenes de personas cayendo de las torres? ¿Debían mostrarse cuerpos o escenas gráficas? Mientras que, las empresas editoriales debatieron y modificaron sus políticas sobre qué mostrar, equilibrando el deber de informar con el respeto a las víctimas.

La cobertura fotográfica y periodística dio paso a marcar el imaginario colectivo con una memoria histórica, política y cultural convertido en noticias, crónicas, columnas, reportajes… en fin, casi todos los géneros periodísticos pudieron ser potables dentro del dolor, del miedo, del terror y la incertidumbre. Se formó así una narrativa clara al servir las informaciones donde la población sabía quién cometió, cómo ocurrió y cuáles consecuencias sociales y políticas se dieron con el atenta 11-S.

Otros fotógrafos connotados

James Nachtwey (fotoperiodista): cubrió la zona cero con imágenes poderosas.

Thomas Franklin: autor de la famosa foto de los bomberos izando la bandera estadounidense entre los escombros, comparada con Iwo Jima.

CNN, The New York Times, BBC y otros medios tuvieron reporteros en la escena, transmitiendo en vivo y publicando análisis extensos

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