Panorama Estilo de Vida._ El interés por el colágeno ha impulsado el consumo de suplementos, polvos y cosméticos que prometen mejorar la piel y retrasar el envejecimiento. Sin embargo, especialistas advierten que la clave real para su producción no está en productos externos, sino en la alimentación y los hábitos diarios.
De acuerdo con el médico Rodrigo Arteaga y publicaciones especializadas, el cuerpo produce colágeno a partir de aminoácidos obtenidos de las proteínas que se consumen. Alimentos como huevo, pollo, carne, pescado y legumbres aportan los componentes necesarios para esta síntesis.
El especialista explica que una dieta variada es fundamental para garantizar todos los aminoácidos requeridos para la formación del colágeno. También señala que ningún suplemento puede compensar por sí solo una mala alimentación, el estrés o la falta de descanso.
Otro nutriente clave es la vitamina C, indispensable tanto para formar como para proteger el colágeno en la piel. Frutas como kiwi, guayaba, fresas y cítricos ayudan a mantener la integridad de las fibras, ya que este nutriente no se almacena en el organismo y debe consumirse a diario.
Además, minerales como el zinc y el cobre desempeñan funciones esenciales en la reparación de la piel y la organización de las fibras de colágeno. Estos se encuentran en alimentos como mariscos, semillas, nueces y carnes, y contribuyen a la firmeza y regeneración cutánea.
Aunque los suplementos de colágeno pueden servir como apoyo, los expertos coinciden en que no sustituyen una dieta equilibrada ni hábitos saludables. La verdadera producción de colágeno depende de un entorno nutricional adecuado y sostenido en el tiempo.