Panorama Opinión. El mundo está habitado por una multiplicidad de fanáticos guiados a ciegas por personas de mentes retorcidas. Especialmente en Estados Unidos, en donde individuos atrincherados en sectas religiosas cometen crímenes de toda naturaleza: desde abusos sexuales hasta otros ilícitos.
Esos fanatismos de muchos estadounidenses también los llevan a colocarse una venda para no ver lo que hace de forma errática su mandatario.
Amenazar a un Papa es un atrevimiento nunca antes visto, por tan solo el Pontífice asumir la postura responsable de no estar de acuerdo con la guerra, lo cual es una de las tantas locuras del jefe de la Casa Blanca. Pero peor aun, al blasfemar con Jesucristo.
Es muy difícil crear conciencia en personas fanatizadas que siguen sin miramiento a un hombre sin frenos, que los mantiene engañados con narrativas cada vez más extravagantes.
¡Esas barbaridades deben enfrentarse sin miedo alguno!
¡ES MI CRITERIO!