Panorama Opinión. Aun con las adversidades que ha venido teniendo el gobierno, nunca es tarde para rectificar una disposición que crea conflicto público.
El Ejecutivo está a tiempo de retirar el proyecto que fusiona los ministerios de Educación (Minerd) y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt).
No es sensato irse contra la amplia corriente de actores importantes del sector educativo que se oponen a dicha propuesta gubernamental.
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP), la UASD, EDUCA, universidades privadas, académicos, intelectuales, legisladores, partidos políticos; los más importantes sectores de la sociedad se oponen.
Las imposiciones nunca son buenas consejeras, porque las consecuencias podrían resultar demoledoras.
¿Por qué enfrentar al país con un proyecto que perjudicaría al sector más importante y sensible: la educación?
¿Cuáles intereses podrían esconderse, que los ponen por encima de la nación?
Escuchen la voz de su pueblo y no la de asesores insensatos.
La cura podría resultar más cara que la enfermedad.
¡ES MI CRITERIO!