Panorama Estilo de vida._ La aparición de canas suele asociarse con el envejecimiento, pero especialistas advierten que este proceso también puede comenzar en la juventud. Diversos factores biológicos, genéticos y ambientales influyen en la pérdida del color natural del cabello, fenómeno que se produce cuando los folículos pilosos dejan de generar melanina, el pigmento responsable de la pigmentación capilar.
En condiciones normales, el encanecimiento comienza a notarse entre los 30 y los 40 años, aunque la edad puede variar según la persona. Con el paso del tiempo, las células responsables de producir melanina disminuyen su actividad, lo que provoca que el cabello pierda gradualmente su color.
El dermatólogo Pedro Barbosa, del Hospital Universitario Austral, explicó que este cambio ocurre porque las células madre del cuero cabelludo y los melanocitos —encargados de producir el pigmento— se deterioran de manera natural. A medida que estas células pierden eficiencia, el cabello comienza a crecer sin color.
El estrés también se ha identificado como un factor determinante en la aparición temprana de canas. Investigaciones recientes publicadas en la revista científica International Journal of Trichology señalan que episodios de estrés intenso pueden activar respuestas neuronales que dañan o eliminan las células madre pigmentarias, lo que provoca una pérdida rápida y permanente del color del cabello.
A estos factores se suman hábitos como el tabaquismo y la exposición prolongada a la radiación solar. Estudios científicos indican que fumar puede aumentar hasta dos veces y media el riesgo de desarrollar canas antes de los 30 años, mientras que los rayos ultravioleta pueden dañar el ADN de los melanocitos y alterar su funcionamiento.
La genética también juega un papel clave en este proceso. Según especialistas, la edad en que aparecen las primeras canas varía entre grupos étnicos. En personas caucásicas suelen aparecer alrededor de los 30 años, en individuos de ascendencia asiática algunos años después, y en poblaciones africanas cerca de los 40 años.
La alimentación es otro elemento que puede influir en la salud capilar. La falta de micronutrientes como vitamina B12, hierro, ácido fólico y zinc puede afectar la producción de melanina y acelerar el encanecimiento. Por el contrario, una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y probióticos ayuda a reducir el estrés oxidativo y favorece la salud del cabello.
Aunque no existe un tratamiento capaz de revertir definitivamente las canas, los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables para retrasar su aparición. Reducir el estrés, evitar el tabaco, proteger el cabello del sol y mantener una alimentación balanceada son medidas clave. Además, ante la aparición temprana de canas o una caída significativa del cabello, aconsejan acudir a un dermatólogo para una evaluación especializada.