A pesar de haber manifestado en el pasado su intención de alejarse definitivamente de la industria musical, Britney Spears podría sorprender con un regreso a los escenarios como parte del concierto masivo que cada año se celebra en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, considerado uno de los espectáculos más grandes del mundo.
Los organizadores del evento aseguraron que mantienen la esperanza de contar con la artista, en medio de rumores que la colocan como posible sucesora de presentaciones históricas como las de Lady Gaga, quien reunió a cerca de dos millones de personas, y Madonna, que congregó a 1.6 millones de espectadores en 2024.
Las especulaciones aumentaron luego de que Parris Goebel, coreógrafa de Lady Gaga, comenzara a seguir a Spears en Instagram esta semana, un gesto que algunos medios, como The Sun, interpretan como una posible señal de colaboración para un eventual regreso escénico.
Por su parte, la cantante de 44 años aclaró el jueves que no tiene planes de volver a presentarse en Estados Unidos, alegando “razones extremadamente delicadas”. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de retomar su carrera en escenarios internacionales y expresó su deseo de cantar en Reino Unido y Australia “muy pronto”.
La última vez que Britney Spears subió a un escenario fue en octubre de 2018, durante su gira Piece of Me, que concluyó en Texas. Desde entonces, su carrera artística ha estado marcada por largos periodos de silencio y una intensa atención mediática