Panorama Nacionales. El niño Taylor Dairen Reynoso, de cuatro meses de edad, quien murió mientras estaba en una guardería del sector San Isidro, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, según el informe de la autopsia realizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
El resultado del examen forense constituye una de las principales evidencias con las que cuenta el Ministerio Público para esclarecer las circunstancias en las que perdió la vida el infante y establecer si existen responsabilidades penales en el caso.
Tras conocerse el informe, los representantes legales de la familia del menor informaron que su principal interés es que las autoridades continúen con las diligencias investigativas que aún están pendientes. Entre ellas citaron la obtención de los registros de las cámaras de seguridad del centro infantil y la comparecencia de los propietarios de la guardería ante las autoridades.
De su lado, la madre del bebé expresó que todavía desconoce cómo ocurrieron los hechos que provocaron la muerte de su hijo y reiteró su llamado para que la investigación avance con rapidez y transparencia.
Mientras tanto, el Ministerio Público mantiene abiertas las investigaciones y continúa recopilando evidencias, realizando entrevistas y otras diligencias procesales con el objetivo de reconstruir los hechos y establecer las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento del menor.