Por: Ing. Armando García
Panorama Opinión. -La relación entre los gobiernos y los medios de comunicación influye notablemente en la percepción ciudadana, generando dudas sobre quién tiene realmente la verdad. En el caso del gobierno digital y el manejo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), las evidencias apuntan a un retroceso significativo desde el año 2020 hasta la fecha. Este declive, especialmente en la gestión de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), es tan evidente que no puede ocultarse.
Para evaluar el desempeño del Gobierno en este ámbito, se utilizó el propio Indicador de Uso de TIC e Implementación de e-Gobierno en el Estado dominicano (ITICGE), cuyos datos abiertos están disponibles en el portal oficial [datos.gob.do](https://datos.gob.do/dataset/iticge-datos-abiertos).
El ITICGE, creado en la gestión gubernamental 2012-2020, mide cinco pilares fundamentales: Uso de las TIC, Implementación del e-Gobierno, Desarrollo de Servicios en Línea, Gobierno Abierto, e-Participación y recientemente, Innovación.
Este análisis evidencia cómo las instituciones gubernamentales han experimentado un deterioro en su desempeño, comprometiendo la calidad de los servicios públicos.
Entre 2020 y 2023, veinte (20) de los 23 ministerios evaluados descendieron en el ITICGE. Algunos de los peores resultados incluyen:
– Ministerio de Cultura: 33.95%
– Ministerio de la Juventud: 39.73%
– Ministerio de Energía y Minas: 43.36%
– Ministerio de Deportes: 45.73%
– Interior y Policía: 52.64%
Aunque hubo mejoras aisladas, como en el Ministerio de Medio Ambiente (+27.55%) y el Ministerio de Vivienda (+41.27%), estas no son suficientes para revertir la tendencia general.
De las 33 Direcciones Generales evaluadas, 25 tuvieron un desempeño decreciente, con 14 cayendo por debajo del 50% en el ITICGE. Ejemplo emblemático es la Dirección General de Ética e Integridad, que descendió un 21% y la **Contraloría General con un 14%.
Además, el abandono del Sistema Nacional de Monitoreo y Evaluación (SNMyE) desde 2020 ha dejado a muchas instituciones sin supervisión, lo que ha agravado su desempeño.
En el sector salud, el panorama es aún más desolador. Tanto el Ministerio de Salud Pública como el Servicio Nacional de Salud, retrocedieron con caídas de -13.4% y -31.5%, respectivamente. Este deterioro se refleja en la calidad y accesibilidad de los servicios digitales para los ciudadanos.
Entre las instituciones proveedoras de servicios a la ciudadanía, tales como: seguro médico, subsidios sociales, préstamos, asistencia a la discapacidad, alimentos, formación, agua, electricidad, transporte, entre otras, todas decrecieron, destacándose Bagrícola -22%, CAID -54%, COE -61%, CTC -98%, Comedores E -77%, CAASD -28%, EDESUR -24%, OMSA -35%, INTRANT -41% y SUPERATE -35%, entre otras.
Los resultados del análisis son contundentes: el retroceso en los indicadores de gobierno digital y uso de TIC ha generado procesos más burocráticos, falta de transparencia, perdida de eficiencia y dificultades crecientes para que los ciudadanos accedan a servicios esenciales.
En lugar de avanzar hacia una transformación digital sostenible en el Estado, la estrategia actual de la OGTIC parece estar más enfocada en generar una percepción mediática que en resultados reales que beneficien a los ciudadanos.
Esto se ha traducido en un país desposicionado tanto a nivel local como internacional en los indicadores de gobierno electrónico por el triste desempeño de las actuales autoridades de TIC del gobierno.
La pregunta sigue en pie: ¿hemos avanzado o retrocedido en el gobierno digital? A la luz de los datos publicados por la propia OGTIC, la respuesta parece evidente.