Panorama Histórico. En 2009, la justicia peruana hizo historia al condenar al expresidente Alberto Fujimori a 25 años de prisión por su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad, convirtiéndolo en el primer exmandatario latinoamericano en enfrentar tal condena.
La Sala Penal Especial de la Corte Suprema determinó por unanimidad que Fujimori fue el autor mediato de las desapariciones forzadas y asesinatos de 25 ciudadanos durante su polémico mandato entre 1990 y 2000.
Entre los casos más notorios se encuentran las masacres de La Cantuta y Barrios Altos, en las que un escuadrón de la muerte, conocido como el Grupo Colina, formado por policías de inteligencia, ejecutó operaciones bajo el pretexto de luchar contra el grupo subversivo Sendero Luminoso.
En Barrios Altos, en 1991, encapuchados asesinaron a 15 personas, entre ellas un niño de 8 años. Mientras que, en La Cantuta, en 1992, nueve estudiantes y un profesor fueron secuestrados, torturados y asesinados.
El fallo de la corte calificó los hechos como crímenes de lesa humanidad, acogiéndose a los principios del Estatuto de Roma.
A pesar de que Fujimori recibió un indulto en 2017, su liberación la cuestionó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Fujimori falleció sin haber cumplido la reparación civil a las familias de las víctimas y con el caso de Pativilca aún pendiente.
Los crímenes perpetrados por el Grupo Colina bajo las órdenes de Fujimori incluyen torturas, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales, configurando graves violaciones a los derechos humanos.
Estas acciones las calificaron por la corte como actos que traspasan los límites de lo tolerable para la comunidad internacional.