Panorama Internacional.- Al menos dos agentes policiales resultaron heridos por arma de fuego este sábado durante un operativo de desbloqueo de carreteras en la región de Santa Cruz, en medio de las protestas que desde hace varias semanas exigen la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz.
La intervención conjunta de la Policía y las Fuerzas Armadas inició en horas de la mañana cerca de la localidad de San Julián, ubicada a unos 117 kilómetros al noreste de Santa Cruz, con el objetivo de restablecer el tránsito en una vía estratégica que conecta esa región con el departamento de Beni y el occidente del país.
Según informó el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, los manifestantes respondieron al operativo con el lanzamiento de piedras, petardos y otros objetos contundentes, mientras los agentes utilizaron gases lacrimógenos para intentar dispersar a la multitud.
Aunque las autoridades lograron habilitar temporalmente la carretera, los manifestantes se reorganizaron y sostuvieron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad durante más de cuatro horas.
Durante los disturbios se registraron disparos que obligaron a la Policía y al Ejército a replegarse. Como resultado, un agente recibió un impacto de bala en la cabeza y otro fue herido en el muslo derecho, por lo que ambos fueron evacuados para recibir atención médica.
Las autoridades señalaron que los manifestantes habrían utilizado armas de fuego durante los enfrentamientos, situación que motivó la retirada de las fuerzas desplegadas en el lugar.
Los bloqueos de carreteras cumplen un mes y son encabezados por organizaciones campesinas, sindicatos y grupos afines al expresidente Evo Morales, quienes demandan la salida del mandatario y rechazan varias iniciativas gubernamentales que, según denuncian, afectarían servicios básicos y derechos sociales.
Las protestas ya afectan a ocho de los nueve departamentos del país y han provocado dificultades en el abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal.
De acuerdo con datos de la Defensoría del Pueblo, la crisis ha dejado al menos diez fallecidos relacionados directa o indirectamente con los bloqueos y las protestas, incluyendo personas que no pudieron recibir atención médica a tiempo debido a las interrupciones en las vías de comunicación.
La situación ocurre mientras la Cámara de Diputados analiza un proyecto de ley sobre estados de excepción que ampliaría las facultades de las Fuerzas Armadas para actuar en escenarios de conmoción interna, una iniciativa que ya cuenta con la aprobación del Senado.