Panorama nacional. – La Alianza Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO) valoró este martes que la República Dominicana registre avances significativos y sostenidos en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), publicado por Transparencia Internacional, posicionándose como uno de los pocos países de la región con mejoras continuas en los últimos años.
De acuerdo con el informe, la República Dominicana pasó de 30 puntos en 2021, a 32 en 2022, 35 en 2023, 36 en 2024 y 37 puntos en 2025, en una escala de 0 a 100, donde cero representa un país altamente corrupto y 100 uno muy limpio.
Detalla que desempeño ubica al país en la posición 99 de 182 naciones evaluadas, siendo junto a Guyana los únicos países de la región que muestran avances constantes.
ADOCCO resaltó que, aunque el aumento anual pueda parecer moderado, resulta altamente significativo, ya que el país no ha registrado retrocesos en los últimos cinco años, un comportamiento poco común en América Latina.
Transparencia Internacional explicó que el IPC evalúa la percepción de corrupción en el sector público a partir de múltiples fuentes independientes.
En la región, los países mejor calificados son Canadá (75), Uruguay (73), Barbados (68), Estados Unidos (64), Chile (63) y Costa Rica (56). En contraste, Venezuela (10), Nicaragua (14) y Haití (16) figuran entre los países con peores puntuaciones, afectados por altos niveles de corrupción institucional y debilidad democrática.
El presidente de ADOCCO, Julio César de la Rosa Tiburcio, recordó que desde el inicio de la publicación del IPC, la República Dominicana ha mostrado un comportamiento fluctuante, pero con una tendencia positiva reciente. Indicó que el país obtuvo 28 puntos en 2019 y 2020, subiendo progresivamente hasta alcanzar los 37 puntos en 2025, lo que confirma una mejoría sostenida en la percepción de transparencia y lucha contra la corrupción.
ADOCCO reiteró que estos resultados deben servir de estímulo para profundizar las reformas institucionales, fortalecer los mecanismos de control y garantizar que los avances se traduzcan en mayor confianza ciudadana y mejores prácticas en la administración pública.