Panorama Nacional. El gobierno de Israel reveló no estar de acuerdo ni contento con los términos del alto al fuego, “Israel quería seguir en guerra” compartió este miércoles el periodista Ricardo Nieves, para analizar la profundidad del contexto bélico y económico en Medio Oriente con los Estados Unidos.
Nieves afirma que el gran triunfador en esta guerra ha sido el mercado del “oro negro” o petróleo, “Israel quería seguir en Guerra entre Trump con Irán”.
“Si no se paraba esto en una semana el petróleo iba a estar 200 dólares y con un déficit enorme de energía eléctrica más grande que conociera el mundo moderno, se iba a paralizar todo porque de ahí se alimentan las grandes economías asiática y europea”, explicó Nieves.
El periodista admitió desconocer quien llamó primero o cedió más, sin embargo, era irresistible el derrumbe del mercado petrolero en todos los órdenes desde el energético, de servicios, de todas las categorías, verdaderamente, era insostenible mantener una semana más del cierre de Ormuz, donde hay cientos de barcos varados sin llegar a sus destinos para depositar el combustible que es indispensable todavía.
A la fecha de este 8 de abril de 2026, la postura de Israel respecto al fin de las hostilidades con Irán es compleja y cautelosa. Aunque Israel ha aceptado formalmente un alto el fuego temporal de dos semanas, existen razones estratégicas clave por las que no admite un fin definitivo de la guerra bajo los términos actuales:
La principal discrepancia de Israel es que considera que la tregua acordada entre Estados Unidos e Irán no incluye al Líbano. El primer ministro Benjamín Netanyahu ha dejado claro que las operaciones contra Hezbolá continuarán para garantizar la seguridad de su frontera norte, independientemente del cese al fuego en territorio iraní.
Israel mantiene el objetivo estratégico de eliminar por completo la capacidad nuclear de Irán. El gobierno israelí advierte que no detendrá su ofensiva permanentemente hasta que el programa atómico de Teherán deje de ser una amenaza existencial, desconfiando de que los acuerdos diplomáticos actuales sean suficientes para lograrlo.
Mientras que el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha expresado que los objetivos militares están cerca de cumplirse y busca una «aniquilación total» o una retirada rápida, los líderes militares israelíes aseguran que aún quedan «miles de objetivos» por destruir dentro de Irán para neutralizar su infraestructura bélica y el «régimen opresor».
Las negociaciones se basan en una propuesta de Teherán que incluye la retirada de tropas estadounidenses de la región y el levantamiento de todas las sanciones. Israel ve estas condiciones como una victoria para Irán y su «Eje de Resistencia», lo que dificultaría la aceptación de un fin de guerra que no garantice un cambio drástico en la influencia regional iraní.
En resumen, Israel acepta la pausa actual, principalmente, por la presión de su aliado estadounidense, pero mantiene la libertad de acción en otros frentes (como Líbano) y no renuncia a su objetivo de desmantelar permanentemente la amenaza nuclear y militar de Irán.